A la incertidumbre de haber perdido sus viviendas se suma ahora el temor de que sus pertenencias sean saqueadas. Residentes del edificio Archinié, ubicado en la carrera 41 # 7-05, en el barrio Los Cámbulos de Cali, se turnan para permanecer durante la noche en cambuches improvisados frente a la estructura.
Son 28 familias las que tuvieron que evacuar sus apartamentos luego que la edificación presentara graves daños estructurales. Mientras esperan una solución, algunos de los afectados permanecen en cambuches a las afueras del edificio para evitar que sus viviendas queden expuestas a saqueos.
La situación también estuvo marcada por el riesgo que representaban varios cilindros de gas propano que permanecían dentro de los apartamentos. Ante esta situación, unidades del Cuerpo de Bomberos Voluntarios de Cali retiraron parte de las pipetas para disminuir el peligro.
Residentes se turnan para cuidar sus pertenencias
La emergencia obligó a las familias a organizarse entre ellas para permanecer cerca del edificio. En diálogo con La FM, Vanessa, una de las residentes afectadas, explicó que los habitantes se distribuyen los turnos durante el día y la noche debido a que ya se habrían presentado intentos de robo por parte de personas inescrupulosas.
"Como somos muchos y estamos todos regados, entonces nos turnamos. Unos vienen en el día, otros en la noche, en la tarde y así, o los que pueden venir un rato, nos turnamos porque ya han intentado meterse a robar. Entonces nos toca cuidar entre nosotros", relató.
La mujer explicó que esta situación ha obligado a los residentes a permanecer en cambuches y carpas improvisadas, pese al riesgo que todavía representa la estructura.
Las condiciones del edificio son evidentes desde el exterior. Vanessa describió el deterioro de la edificación y el temor que sienten quienes se acercan a la zona.
"El edificio está que se viene hacia abajo. Desde la entrada está totalmente inclinado y pues el piso está totalmente destruido, esto está horrible", contó.
Los residentes aseguran que no pueden regresar a sus apartamentos y que muchos de sus objetos personales quedaron dentro. Por eso, además de necesitar un lugar donde permanecer, enfrentan la preocupación de perder las pertenencias que no pudieron sacar durante la evacuación.
"Eso fue como ver la muerte": el relato de Vanessa
Para Vanessa, el momento del terremoto quedó marcado por el miedo de ver cómo partes de su vivienda se desplomaban a su alrededor.
"Nosotros vivimos mucha angustia y temor en ese momento. Mientras intentaba salir del edificio vi cómo empezaban a caerse los muros encima mío, eso fue como ver la muerte", recordó.
La mujer aseguró que logró salir con vida junto a su perro después de refugiarse durante el movimiento telúrico. "Ya después que pasó todo, se conoce la gracia y la misericordia de Dios porque preciso alrededor donde me refugié no me cayó nada. Cuando terminó todo, salí como pude de los escombros con mi perrito", relató.
El peligro tampoco desapareció después del terremoto. Según Vanessa, todavía existen zonas de la edificación que presentan un deterioro considerable y que no pueden ser transitadas.
Las pipas de gas: un peligro inminente
Uno de los principales riesgos estuvo relacionado con las pipetas de gas que permanecían en los apartamentos. Los bomberos ingresaron a la estructura para retirar varios de estos cilindros, pero, de acuerdo con la residente, no fue posible sacar todos debido a las condiciones del edificio.
"No se sacaron todas las pipetas de gas. Precisamente porque este lado (adelante) está muy deteriorado, recomendaron los bomberos no pisar por allí porque se puede venir abajo. En cambio, el lado de allá (atrás) sí, allá fueron que sacaron la mayoría de pipas", explicó.
Por esta razón, los habitantes también permanecen atentos a las recomendaciones de los organismos de socorro y evitan ingresar a las zonas más deterioradas.
Denuncian falta de respuesta de la inmobiliaria
Entre las personas afectadas está la madre de Vanessa, María Elena, quien relató los momentos de angustia que vivió el día del terremoto. La mujer contó que se encontraba saliendo de una iglesia cuando se registró el fuerte movimiento y que, al regresar al edificio, encontró una escena que nunca imaginó.
"Salía de la iglesia cuando ocurrió el terremoto y cuando llegué a mi casa no me imaginé que iba a encontrar el edificio caído, la gente afuera. Cuando ingresé, mi hija iba bajando mientras caían partes de la edificación con su perrito", relató.
A la angustia por haber perdido su vivienda se suma, -según María Elena-, la incertidumbre sobre la respuesta de la inmobiliaria Emporio, con la que tenían el contrato de arrendamiento.
"Dicen que hay subsidios y albergues, pero no sabemos nada. Tuvimos un contrato ante la inmobiliaria Emporio. Cuando nosotros fuimos a alquilar nos pidieron tres codeudores con finca raíz y nos pidieron papeles laborales y bancarios, pero aquí no se han pronunciado para nada", aseguró.
La mujer cuestionó que la inmobiliaria no se haya comunicado con las familias para conocer su situación después de la emergencia.
"No han revisado si estamos vivos, si perdimos los enseres, nada ¿Cómo voy a comprar lo que yo tenía antes? Soy enfermera, pero no sé cómo voy a adquirir mis cosas", manifestó.
María Elena reconoció el acompañamiento que han recibido de la Alcaldía y destacó la solidaridad de ciudadanos que se han acercado a llevar alimentos y otros elementos básicos.
"La gente nos ha entregado muchas ayudas. Un día vino un señor muy pobre con un termo de café con pan y nos dijo: -"Aquí les tengo"-. Él, en medio de su humildad, nos dio la mano. Sin embargo, la inmobiliaria no se ha presentado. Esto debe tener un seguro", señaló.
Las 28 familias permanecen ahora en una situación de incertidumbre. El edificio continúa cerrado debido al riesgo estructural y los residentes esperan que las autoridades determinen qué ocurrirá con la edificación y qué alternativas tendrán para acceder a una solución habitacional.
Mientras tanto, las carpas instaladas en el exterior se han convertido en el lugar desde donde los afectados esperan respuestas, reciben ayudas y vigilan sus pertenencias.
Para ellos, la emergencia no terminó cuando cesó el movimiento de tierra: ahora enfrentan la pérdida de sus hogares, la necesidad de encontrar dónde vivir y el temor de que lo que quedó dentro de sus apartamentos también sea perdido.
Claves del tema en cuatro preguntas:
¿Qué pasó con el edificio Archinié de Los Cámbulos en Cali?
El edificio Archinié, ubicado en la carrera 41 # 7-05, sufrió graves afectaciones estructurales durante el terremoto del 10 de agosto de 2026. La edificación presenta un alto riesgo de colapso y permanece sellada, por lo que los residentes no pueden regresar a sus apartamentos.
¿Cuántas familias resultaron afectadas en el edificio Archinié?
Son 28 familias las que residían en el edificio Archinié y tuvieron que evacuar sus apartamentos tras los daños provocados por el terremoto. Los habitantes permanecen a la espera de ayudas y de una solución para su situación habitacional.
¿Por qué los residentes del edificio Archinié duermen en cambuches?
Algunos residentes se turnan para permanecer en cambuches y carpas instalados frente al edificio debido a que no pueden ingresar a sus viviendas y temen que sus pertenencias sean saqueadas. Los habitantes se organizan para hacer guardias durante el día y la noche y proteger entre todos los objetos que quedaron en los apartamentos.
¿Qué hicieron los Bomberos en el edificio Archinié?
El Cuerpo de Bomberos Voluntarios de Cali retiró varios cilindros de gas propano que permanecían dentro de los apartamentos para reducir el riesgo de una emergencia adicional. Sin embargo, residentes señalan que no todas las pipetas pudieron ser retiradas debido al grave deterioro de una de las zonas de la estructura y al riesgo de que esta pueda colapsar.