El nuevo modelo para la expedición de pasaportes que el Gobierno nacional prevé implementar a partir de abril de 2026 volvió al centro del debate luego de que la Contraloría General de la República emitiera una advertencia en la que señala riesgos financieros, operativos y de planeación que podrían afectar la prestación de este servicio esencial.
El pronunciamiento del ente de control está contenido en un informe basado en el análisis documental de los contratos vigentes y del esquema que se pretende implementar mediante el Convenio de Cooperación Internacional 010 de 2025, suscrito entre el Fondo Rotatorio del Ministerio de Relaciones Exteriores (FRMRE), la Imprenta Nacional de Colombia (INC) y la Imprenta Nacional – Casa da Moeda S.A. de Portugal.
El documento advierte que incertidumbre y riesgo financiero acompañan el nuevo modelo de suministro del documento “por la falta de estimación completa de costos, posible incremento operativo y riesgo cambiario, que pueden afectar las fuentes de financiación e impactar la disponibilidad de recursos del Fondo Rotatorio del Ministerio de Relaciones Exteriores (FRMRE)”.
“La Contraloría General de la República emitió advertencia sobre la implementación del nuevo modelo para la expedición de pasaportes y otros documentos de viaje”, señala el comunicado oficial, que advierte un “riesgo inminente de afectación negativa al patrimonio público”.
Según el organismo de control, no existe una proyección clara de los costos del servicio por vigencia que permita identificar los compromisos financieros anuales ni evaluar la suficiencia de las fuentes de financiación. El informe también señala que el convenio no define los valores que el Ministerio de Relaciones Exteriores deberá pagar a la Imprenta Nacional por la personalización de los documentos, a pesar de contar con herramientas para proyectarlos.
Asimismo, se advierten cambios en las condiciones de producción entre ambos modelos, al pasar de un esquema ajustado a la demanda a uno con cantidades mínimas anuales, lo que desconoce la dinámica real del servicio. A esto se suma la falta de garantías para el suministro adicional de pasaportes en caso de requerirse volúmenes superiores a los pactados, ya que estos dependerán de la disponibilidad de la Imprenta Nacional – Casa da Moeda S.A. de Portugal.
El informe también alerta sobre el riesgo cambiario derivado de la valoración de los documentos en euros, el cual deberá ser asumido por el Estado colombiano sin que exista evidencia de estudios de cobertura. Además, el nuevo convenio contempla el cobro de intereses calculados a la tasa máxima legal vigente en Colombia, un costo que no estaba previsto en el modelo anterior.
Según la Contraloría, en el nuevo esquema no se contemplan costos como el IVA y otras tasas y contribuciones, y que la Imprenta Nacional de Colombia deberá asumir los gastos de transporte de las libretas importadas, sin estudios de mercado que definan los valores a cobrar por este servicio.
“La falta de estimación de los costos mencionados (…) evidencia debilidades en la estructuración del proyecto”, concluye el ente de control, al advertir que si el valor final del modelo supera lo previsto será necesario incrementar el presupuesto asignado, lo que obligaría a evaluar nuevas fuentes de recursos.
También persiste el riesgo de incumplimiento de los plazos de implementación, lo que podría derivar en sanciones económicas y afectaciones en la prestación del servicio.
La respuesta de Petro
Tras conocerse el informe, el presidente Gustavo Petro respondió a los cuestionamientos a través de su cuenta de X, donde descartó que exista algún riesgo en el modelo que impulsa su gobierno y aseguró que el documento colombiano estará entre los mejores del mundo.
“El nuevo modelo nos da un pasaporte que es el cuarto mejor del mundo y está listo”, escribió el mandatario.
Las reacciones políticas
Desde distintos sectores políticos, especialmente de oposición, se han expresado preocupaciones por la incertidumbre que rodea la implementación del nuevo esquema de expedición de pasaportes.
El representante a la Cámara por el Centro Democrático, Juan Espina, afirmó que “a tres meses de iniciar el nuevo contrato de pasaportes, millones de colombianos no saben si podrán acceder a este documento esencial para trabajar, estudiar o viajar”, y recordó que durante un debate de control político citado en 2025 ya se habían advertido los riesgos del modelo sin que, según dijo, hubiera respuestas claras.