Anne-Marie Terrenoir, religiosa francesa residente en Jerusalén, describió cómo se desarrolla la Semana Santa en medio de restricciones de seguridad que limitan el acceso a lugares sagrados y modifican las celebraciones habituales. En entrevista con La FM Fin de Semana, explicó que el contexto actual ha cambiado la forma en que su comunidad vive estas fechas.
Durante la conversación, señaló que la ciudad enfrenta un entorno marcado por la tensión. “Hay un ambiente de guerra y mucha tristeza”, afirmó, al indicar que la ausencia de peregrinos ha reducido la participación en actividades religiosas. También mencionó que, aunque cuentan con medidas de protección como búnkeres en las viviendas, las celebraciones no se desarrollan como en años anteriores.
¿Cómo se vive la Semana Santa en Jerusalén bajo restricciones?
Terrenoir explicó que uno de los principales cambios es el acceso limitado a los sitios de mayor relevancia para la fe cristiana. “El Santo Sepulcro está cerrado”, dijo, al señalar que solo algunas autoridades religiosas pueden ingresar, mientras que la mayoría de fieles permanece por fuera.
Según indicó, esta situación afecta la práctica comunitaria. “No podemos entrar, y eso nos priva de la comunidad de fe”, afirmó, al referirse a la imposibilidad de reunirse en uno de los lugares centrales de la tradición cristiana. Añadió que las restricciones se concentran en la Ciudad Vieja, donde se ubican varios de estos espacios.
A pesar de las limitaciones, señaló que las celebraciones continúan en otros lugares. “Podemos celebrar donde estemos”, explicó, al indicar que su congregación mantiene las actividades religiosas fuera de los puntos habituales.
¿Qué ocurre con otras religiones durante estos días en Jerusalén?
La religiosa también se refirió a las prácticas de otras comunidades presentes en la ciudad. Indicó que la celebración judía del Pesaj coincide este año con la Semana Santa, lo que marca un periodo relevante para ambas tradiciones. “Son los días más importantes del año para ambos”, afirmó.
En relación con la comunidad musulmana, señaló que el Ramadán concluyó recientemente, por lo que actualmente no se encuentran en un periodo festivo. Explicó además que las restricciones de acceso no están dirigidas a un grupo específico. “Es una medida de seguridad para todos”, dijo, al señalar que también se limita el ingreso a lugares como el Muro Occidental y la Explanada de las Mezquitas.
Sobre el funcionamiento de la ciudad, indicó que algunas zonas permanecen activas. Explicó que el acceso general a la Ciudad Vieja está permitido y que varios comercios continúan abiertos, aunque con limitaciones en puntos específicos cercanos a los principales lugares de culto.
Finalmente, Terrenoir hizo un llamado desde su experiencia. “Les pido que oren por la paz”, expresó, al referirse tanto a la situación en Jerusalén como a otros contextos. Añadió que, pese a las condiciones actuales, su comunidad mantiene las celebraciones religiosas adaptadas a las restricciones vigentes.
*Este contenido fue escrito y producido por una inteligencia artificial bajo supervisión y curaduría de un periodista de La FM