Un violento ataque con armas de largo alcance contra la Policía Nacional enluta nuevamente al país y enciende las alarmas sobre la crítica situación de orden público en varias regiones, especialmente en el sur. El hecho se registró cuando un grupo de uniformados adelantaba labores de vigilancia y control en el ingreso al municipio de Cartagena del Chairá, en el departamento de Caquetá, momento en el que fueron sorprendidos por sujetos armados pertenecientes a grupos armados ilegales, quienes abrieron fuego de manera indiscriminada contra la patrulla policial.
Como resultado de este atentado, perdieron la vida en el lugar de los hechos el subintendente Luis Alfonso Flores y el patrullero Rusber Alexander Lesmes, debido a la gravedad de las heridas sufridas.
En el mismo ataque, otros dos uniformados resultaron gravemente heridos. Se trata del intendente Jhorjan Fabián Márquez y el patrullero Jhon Taborda Suárez, quienes presentaron lesiones de consideración por impactos de proyectiles de arma de fuego.
Debido a la gravedad de su estado de salud, ambos fueron evacuados de manera urgente y trasladados en helicóptero a la ciudad de Florencia, donde reciben atención médica especializada en un centro asistencial de alta complejidad. Las autoridades médicas mantienen un monitoreo permanente de su evolución clínica.
De acuerdo con información preliminar, el ataque habría sido perpetrado por integrantes de estructuras armadas ilegales que operan en la zona, quienes utilizaron armamento de largo alcance y actuaron de forma coordinada, lo que evidenciaría una clara intención de atentar contra la fuerza pública.
Las autoridades indicaron que los uniformados se encontraban realizando labores rutinarias de vigilancia cuando fueron emboscados, sin posibilidad de reacción inmediata.
Tras lo ocurrido, las autoridades se mantienen en máxima alerta y desplegaron todas sus capacidades operativas, investigativas y de inteligencia, con el objetivo de dar con el paradero de los responsables de este ataque criminal. Asimismo, se reforzó la presencia policial y militar en el sector para garantizar la seguridad de la población.
El asesinato del subintendente Luis Alfonso Flores y del patrullero Rusber Alexander Lesmes se suma a una serie de hechos violentos que han afectado a la fuerza pública en distintas regiones del país, lo que evidencia los persistentes desafíos en materia de seguridad y presencia institucional en zonas con influencia de grupos armados ilegales.
Finalmente, organizaciones sociales y líderes comunitarios hicieron un llamado urgente al respeto por la vida y al fortalecimiento de las estrategias de protección para quienes velan por el orden y la convivencia ciudadana.