Las fuertes lluvias de las últimas horas provocaron un deslizamiento de tierra que mantiene bloqueada la carretera Manizales - Murillo, un trayecto estratégico que conecta al departamento de Caldas con el municipio de Murillo (Tolima) y la ciudad de Bogotá.
Varios turistas y transportadores quedaron atrapados ante el derrumbe. Se espera la llegada de maquinaria pesada para remover el lodo y los escombros, con el fin de habilitar, al menos, un paso restringido en esta calzada. Las autoridades viales recomiendan a los viajeros tomar rutas alternas mientras se restablece la movilidad.
Afectaciones en el centro-sur de Caldas
Las precipitaciones no solo impactaron la red vial; también golpearon con fuerza la subregión Centro Sur de Caldas, dejando un saldo preliminar de más de 30 inmuebles afectados. Asimismo, se reportó una persona lesionada tras ser alcanzada por el colapso de un tejado; los organismos de socorro ya brindaron la atención médica inicial.
En Manizales, la alta intensidad de las lluvias activó la respuesta inmediata de la Unidad de Gestión del Riesgo (UGR). La entidad lidera la coordinación interinstitucional para verificar las condiciones en puntos críticos y atender los reportes ciudadanos en distintos barrios de la capital.
Monitoreo en zonas críticas
Desde el inicio de la emergencia, el Cuerpo Oficial de Bomberos y otros organismos de socorro han articulado recorridos preventivos en:
- Laderas Norte y Sur: Sectores con antecedentes de inestabilidad geológica.
- Corredores estratégicos: Monitoreo constante en la Ruta 30 y la Vía Panamericana.
La administración municipal mantiene la alerta ante la probabilidad de que las lluvias continúen, e insta a la comunidad a reportar cualquier señal de agrietamiento o desprendimiento de tierra a las líneas de emergencia.