En el sector La Chacona, zona rural del municipio de Sardinata, tres personas fueron secuestradas por hombres fuertemente armados.
Según información extraoficial, estas personas fueron interceptadas por los armados en momentos en que salían de una finca en el sector.
Al parecer, un empresario del sector minero, identificado como Nahum Robles, como su esposa y su suegra son las nuevas víctimas del flagelo del secuestro en la región. De las cuales hasta el momento no se tiene información de su paradero.
Crece preocupación entre comunidades de la zona
A pesar de que no hay reportes oficiales sobre posibles amenazas o extorsiones de las cuales haya sido víctima esta familia, en esta zona del Catatumbo, las denuncias por presiones y extorsiones por parte de los actores armados se han incrementado sustancialmente.
De igual forma, no se ha confirmado el grupo armado responsable de este secuestro en el Catatumbo, que aumenta el número de personas privadas de la libertad en esta zona del país.
Hasta el momento no se ha hecho una comunicación oficial por parte de los familiares de los secuestrados, ni por parte de las autoridades locales y regionales.
Lo cierto es que en la zona hay preocupación por parte de las comunidades ante el aumento de este flagelo que afecta directamente a los empresarios y comerciantes, quienes son las víctimas frecuentes de los actores armados, quienes han optado por utilizar esta práctica como método de financiamiento.
Petición de la Iglesia católica
Ante el aumento del delito del secuestro en la región, la iglesia Católica ha hecho un llamado a los grupos armados ilegales para que no sigan generando afectaciones a las comunidades.
El padre Miguel Eduardo Durán Sánchez, en la provincia de Ocaña, pidió un 'no' al secuestro y señaló que es necesario que haya tranquilidad para las comunidades en la zona.
"Tenemos una situación bastante dura. El flagelo del secuestro tiene dos connotaciones: los grupos armados que están en la zona y que ejecutan lo que ellos llaman retenciones; pero hay también bandas organizadas en la ciudad de Ocaña y el sur del departamento del Cesar, que también están secuestrando", expresó el religioso.
Añadió que "es doloroso que el trabajo de estas personas termine en manos de terceros y, en el peor de los casos, con la vida de las víctimas".
Víctimas del secuestro
De manera oficial, las autoridades en Ocaña han señalado que tienen el reporte de seis personas secuestradas. Sin embargo, han manifestado que hay un subregistro alto en relación a este delito que se ha aumentado en el Catatumbo.
"Sus rostros nos recuerdan que detrás de cada secuestro hay una familia que sufre y una comunidad que no olvida", manifestó el líder social de Ocaña, Fredy Arengas Romero.
Y añadió: "Levantamos la voz para exigir la liberación inmediata de todas las personas que siguen privadas de su libertad. Que regresen a casa sanos y salvos. La vida y la dignidad no se negocian".
Finalmente, se espera por parte de las autoridades una respuesta en torno a este delito que sigue afectando directamente a las comunidades.