Siete de cada diez estudiantes de universidades privadas en Colombia pertenecen a los estratos 1, 2 y 3, una cifra presentada por la Asociación Colombiana de Instituciones de Educación Superior - ACIET, que volvió a poner en primer plano el debate sobre la financiación de la educación superior y la garantía del derecho a estudiar en 2026.
El dato fue expuesto durante un encuentro “Educación Superior en Tiempos de Transformación”, junto a rectores, expertos y académicos, en el que se analizó el panorama del sistema universitario frente a los retos financieros, normativos y de calidad que enfrenta el país. El director ejecutivo de ACIET, Lorenzo Portocarrero Sierra, explicó que los desafíos financieros no pueden entenderse desde una sola perspectiva.
Condiciones de la educación
“Hay una corresponsabilidad de nosotros, los académicos, padres de familia, directivos, rectores, naturalmente. Hoy en día, la educación superior, para nosotros, es el punto principal en todo nuestro accionar, en lo que tiene que ver con la parte académica”, dijo.
En este escenario, se coincidió en que Colombia atraviesa un momento decisivo para sostener la cobertura y asegurar condiciones equitativas tanto para la educación pública como para la privada.
Estudiantes matriculados
Aunque destacó la reciente aprobación de la Ley 2568 de 2026, que fortalece los recursos para las instituciones públicas de educación superior, insistió en que el sistema funciona como un engranaje en el que ambos sectores se complementan.
Según las cifras compartidas por la Asociación, alrededor del 55 % de los estudiantes están matriculados en instituciones públicas, mientras que el 45 % cursa sus estudios en universidades e instituciones privadas. No obstante, Portocarrero subrayó que existe una percepción errónea sobre el perfil socioeconómico de estos últimos y reiteró que la mayoría proviene de hogares de menores ingresos.
Estudiantes de estratos 1, 2 y 3
“Y aquí hago un comentario muy importante, se ha dicho que la mayoría de los estudiantes que están en las instituciones de educación superior privada son estratos 4, 5 y 6, eso es falso. Hay casi el 70 % de los estudiantes que están en las instituciones de educación superior privada, llámese universidades, llámese instituciones universitaria, tecnológica o técnica, corresponden a los estratos 1, 2 y 3”, dijo.
En el caso de la educación pública, la nueva normativa contempla recursos progresivos para universidades y establecimientos que históricamente no habían contado con financiación directa, como instituciones técnicas, tecnológicas y universitarias.
El exrector de la Universidad Nacional de Colombia, Moisés Wasserman, alertó que ampliar cupos sin respaldo financiero suficiente puede afectar la calidad académica y llamó a revisar el tratamiento que ha recibido la educación privada, recordando que esta representa cerca de la mitad del sistema universitario del país.
“La educación buena es costosa. Alargar, agrandar los cupos sin el sustento suficiente en realidad es una situación peligrosa porque lo que hace es disminuir la calidad de la educación. Además creo que este gobierno ha sido especialmente duro con la educación privada y yo creo que eso hay que revisarlo porque esa es la mitad de nuestra educación”, dijo.
Desde otra perspectiva, Flor Nancy Díaz, rectora de la Fundación Universitaria Internacional de La Rioja, destacó el potencial de los modelos virtuales y flexibles para ampliar el acceso a la educación superior, especialmente en regiones apartadas y poblaciones vulnerables.
“El poder compartir escenarios y mejores prácticas, en el sentido de poder llegar a más regiones del país, a más sitios, a más poblaciones vulnerables, en donde la educación, definitivamente, es un pilar importante para su propio desarrollo”, dijo.
El rector de la CUN, Jaime Rincón durante el encuentro también se manifestó sobre el aspecto de la financiación en la educación superior.
“La transformación lo logramos al montar un modelo muy interesante al vincular al estudiante y desde ahí darle una facilidad y que él pueda pagar acomodado, adaptado a sus recursos”, dijo.
El encuentro hizo con un llamado a fortalecer una visión integral de la financiación, en la que el Estado y las instituciones públicas y privadas , compartan la corresponsabilidad de garantizar oportunidades reales para miles de jóvenes que ven en la educación superior una herramienta clave para transformar su futuro.