La Superintendencia Nacional de Salud presentó una estrategia de trabajo con cinco líneas de acción para fortalecer las labores de inspección, vigilancia y control sobre el sistema de salud colombiano. La propuesta fue expuesta por la superintendente, María Andrea Godoy, durante el XIV Congreso de Gestarsalud.
Los planteamientos de la entidad están relacionados con el acceso de los pacientes a los servicios médicos, las deudas entre las Entidades Promotoras de Salud (EPS) y las Instituciones Prestadoras de Servicios (IPS), el seguimiento a los recursos del sistema, las medidas de intervención y los cambios internos en la Superintendencia.
Durante su intervención, Godoy explicó que "las funciones de inspección, vigilancia y control están relacionadas con la garantía del derecho a la salud, particularmente para las personas que esperan por una cita médica o necesitan medicamentos para continuar sus tratamientos". En ese sentido, señaló que la entidad busca modificar la manera en que realiza el seguimiento a los diferentes actores del sistema.
Acceso a servicios y deudas entre EPS e IPS
El primero de los cinco ejes está enfocado en reducir las barreras de acceso a los servicios de salud. Para avanzar en este propósito, la Supersalud plantea disminuir las quejas de los usuarios y los procesos de judicialización relacionados con la prestación de los servicios médicos.
También contempla fortalecer los mecanismos de participación de los pacientes y avanzar en la reorganización de las redes de prestación de servicios en los diferentes territorios del país. Estas acciones hacen parte de la ruta presentada por la superintendente durante el encuentro con representantes del sector salud.
El segundo componente corresponde a las obligaciones económicas pendientes entre EPS e IPS. Frente a esta situación, la Superintendencia trabaja en la depuración y conciliación de las cuentas para establecer los valores que se adeudan entre las entidades.
La propuesta incluye identificar los montos pendientes y promover acuerdos de pago que tengan garantías para su cumplimiento. Con este proceso, la entidad busca avanzar en la identificación de las obligaciones económicas que mantienen las aseguradoras y los prestadores de servicios de salud.
Seguimiento a los recursos y medidas de intervención
El tercer eje está relacionado con la transparencia y el seguimiento al flujo de los recursos corrientes del sistema de salud. En este punto, la Supersalud proyecta reforzar la vigilancia sobre los giros directos y revisar posibles desviaciones en aspectos como la facturación, la cartera y los procesos de contratación.
Además, contempla consolidar información que permita hacer una trazabilidad más precisa de los recursos. Este componente busca fortalecer el seguimiento a los movimientos financieros dentro del sistema y a la manera en que se administran esos dineros.
El cuarto eje se concentra en las entidades que actualmente se encuentran bajo medidas de intervención. La Superintendencia anunció que realizará evaluaciones técnicas para establecer la situación real de cada una y, a partir de los resultados, definir las decisiones correspondientes.
Entre las alternativas contempladas están la recuperación de las entidades, su continuidad bajo las medidas existentes o la adopción de otras opciones. Según lo expuesto por la entidad, las decisiones sobre estos procesos tendrán como prioridad la protección de los usuarios del sistema de salud.
Supersalud busca modificar su modelo de vigilancia
El quinto componente está dirigido al fortalecimiento institucional y la simplificación de los procesos internos de la Superintendencia Nacional de Salud. La estrategia contempla mejorar las capacidades del talento humano, ampliar las funciones de las direcciones regionales y reducir la cantidad de trámites y reportes.
A esto se suma la incorporación de herramientas tecnológicas y de analítica de datos para modificar la manera en que se realiza la supervisión de las entidades vigiladas. La apuesta es avanzar hacia un modelo preventivo, que permita identificar posibles situaciones de riesgo antes de que se presenten afectaciones a los usuarios.
Sobre este cambio, la superintendente María Andrea Godoy manifestó que la entidad debe dejar atrás un esquema de vigilancia que actúe principalmente después de que se presentan los problemas y avanzar hacia uno que permita anticipar situaciones, focalizar las acciones y responder oportunamente.
La superintendente señaló que el propósito es evitar vulneraciones del derecho a la salud mediante una actuación más anticipada de la entidad. Los cinco ejes presentados durante el XIV Congreso de Gestarsalud constituyen la ruta de trabajo anunciada por la Supersalud para fortalecer sus funciones de inspección, vigilancia y control sobre el sistema de salud.
Claves de este tema, en cuatro preguntas:
¿Cuáles son los cinco ejes de trabajo de la Supersalud para fortalecer el sistema de salud?
La Supersalud estableció cinco prioridades: mejorar el acceso a los servicios médicos, solucionar las deudas entre EPS e IPS, vigilar el flujo de recursos, evaluar las entidades intervenidas y fortalecer la capacidad institucional de supervisión.
¿Qué medidas plantea la Supersalud frente a las deudas entre EPS e IPS?
La Supersalud busca depurar y conciliar las cuentas pendientes, identificar los montos adeudados y promover acuerdos de pago que cuenten con garantías de cumplimiento entre las entidades.
¿Cómo será la vigilancia de los recursos del sistema de salud?
La Superintendencia reforzará el seguimiento al giro directo y revisará posibles desviaciones en facturación, cartera y contratación. También consolidará información para mejorar la trazabilidad de los recursos.
¿Qué cambios propone la Supersalud para las entidades intervenidas?
La entidad realizará evaluaciones técnicas para determinar la situación de las instituciones bajo intervención y decidir si deben continuar, avanzar hacia su recuperación o adoptar otras alternativas, priorizando la protección de los usuarios.