El Hospital San Vicente de Paúl de Caldas, en Antioquia, y el sindicato de anestesiólogos Anestesiar protagonizan una nueva controversia por la prestación de los servicios de anestesia en la institución. Mientras el sindicato denuncia una crisis financiera que pondría en riesgo la continuidad de la atención, la gerencia del centro asistencial rechaza los señalamientos y, por el contrario, denuncia presuntas prácticas de presión por parte de la agremiación.
De acuerdo con Anestesiar, la organización dejó de prestar sus servicios en el Hospital San Vicente de Paúl de Caldas luego de que la gerencia decidiera no renovar el contrato y vincular a otro proveedor para la prestación del servicio de anestesia.
El sindicato aseguró que el hospital mantiene una deuda cercana a los 1.100 millones de pesos, recursos que, según afirma, no habrían sido cancelados y que hacen parte de las dificultades económicas que atraviesa la institución.
Mauricio Echeverri Diez, director de Anestesiar, indicó que, según la organización, el contrato contemplaba una cláusula de permanencia que habría sido desconocida por la administración del hospital.
"El contrato se acaba ahora, y a pesar de que se mantuviera un cumplimiento, el contrato proseguía, pero él toma la decisión de contratar otro sindicato que se llama Salud Segura y no continúa el contrato con nosotros", declaró.
El sindicato insiste en que la deuda afecta la prestación del servicio
Esta no es la primera diferencia entre ambas partes. En mayo de este año, Anestesiar ya había restringido la prestación de sus servicios en el hospital argumentando una cartera pendiente que, para ese momento, ascendía a 1.300 millones de pesos.
Según el sindicato, la gerencia les habría manifestado que la decisión de cambiar de proveedor obedecía a la falta de recursos para cancelar las obligaciones pendientes. La organización señaló que atendía entre 14 y 16 pacientes diarios, lo que representa alrededor de 450 procedimientos al mes.
El hospital denuncia presunta cartelización y pide investigar
Frente a las denuncias, el Hospital San Vicente de Paúl de Caldas emitió un comunicado en el que rechazó los señalamientos y anunció que puso en conocimiento de diferentes autoridades lo que considera presuntas prácticas de presión, exclusión y cartelización por parte de Anestesiar.
Según la institución, estas actuaciones estarían limitando la participación de anestesiólogos que no pertenecen al sindicato en los procesos de contratación, situación que, asegura, podría afectar la continuidad de los servicios quirúrgicos y la atención de los pacientes.
"Ningún gremio, sindicato o interés particular puede secuestrar la prestación de un servicio público esencial. Los médicos no pueden ser intimidados por ejercer libremente su profesión, los hospitales no pueden ser sometidos mediante amenazas de suspensión del servicio y los pacientes no pueden convertirse en instrumentos de presión económica", afirmó el gerente del hospital, Juan Carlos Sánchez Fernández.
El directivo informó que solicitó la intervención del Gobierno Nacional, la Gobernación de Antioquia, el Ministerio de Salud, la Superintendencia Nacional de Salud, la Superintendencia de Industria y Comercio, la Procuraduría General de la Nación y la Fiscalía General de la Nación para que investiguen los hechos y determinen si existieron conductas que vulneren la libre competencia y la autonomía de las instituciones prestadoras de servicios de salud.
Además, el hospital aseguró que sus procesos de contratación se desarrollan bajo criterios de transparencia, legalidad y selección objetiva, con el propósito de garantizar la continuidad de los servicios.
Esta noticia en cinco preguntas
¿Qué denunció Anestesiar sobre el Hospital San Vicente de Paúl de Caldas?
El sindicato Anestesiar aseguró que el hospital mantiene una deuda cercana a los 1.100 millones de pesos por la prestación de servicios de anestesia y afirmó que la gerencia decidió no renovar el contrato para contratar a otro proveedor. Según la organización, esta situación hace parte de las dificultades financieras que enfrenta la institución y afecta la continuidad de la atención.
¿Qué argumentos presentó Anestesiar frente a la terminación del contrato?
El director del sindicato, Mauricio Echeverri Diez, sostuvo que el contrato contemplaba una cláusula de permanencia que, a juicio de la organización, fue desconocida por la administración del hospital. Además, indicó que el cambio de proveedor se produjo pese a que, según Anestesiar, el contrato podía continuar bajo las condiciones pactadas.
¿Cómo respondió el Hospital San Vicente de Paúl a las acusaciones?
La gerencia rechazó los señalamientos del sindicato y aseguró que puso en conocimiento de varias autoridades presuntas prácticas de presión, exclusión y cartelización que, según afirma, estarían afectando la libre participación de otros anestesiólogos en los procesos de contratación. El hospital sostuvo que estas situaciones podrían comprometer la continuidad de los servicios quirúrgicos y la atención de los pacientes.
¿Qué entidades fueron notificadas por el hospital para investigar el caso?
El gerente informó que solicitó la intervención del Gobierno Nacional, la Gobernación de Antioquia, el Ministerio de Salud, la Superintendencia Nacional de Salud, la Superintendencia de Industria y Comercio, la Procuraduría General de la Nación y la Fiscalía General de la Nación, con el fin de que evalúen si existieron conductas que puedan vulnerar la libre competencia y la autonomía de las instituciones prestadoras de salud.
¿Cuál es la situación actual de la prestación del servicio de anestesia?
Según Anestesiar, el sindicato dejó de prestar el servicio luego de que el hospital contratara a otro proveedor. Por su parte, la institución aseguró que sus procesos de contratación se realizan bajo criterios de transparencia, legalidad y selección objetiva, con el propósito de garantizar la continuidad de la atención quirúrgica mientras avanzan las investigaciones y se resuelve la controversia entre ambas partes.