Mientras varias de las selecciones más importantes del mundo confiaron sus atuendos oficiales a firmas como Loewe, Boss, Jacquemus o Dunhill, Colombia eligió contar su historia a través de las manos de los artesanos. La diseñadora bogotana Manuela Álvarez, creadora de la marca MAZ, fue la encargada de desarrollar los trajes formales oficiales de la Selección Colombia para el Mundial 2026, en una colaboración con Adidas y la Federación Colombiana de Fútbol.
La noticia llegó cuando la diseñadora regresaba de París, tras ser nominada al prestigioso premio LVMH Prize.
En entrevista con Manuela Álvarez, menciona que fue una tarea que trajo consigo grandes, pero muy satisfactorios, retos.
¿Cómo llegó la propuesta?
"Cuando nos estábamos bajando del avión de París, Adidas nos llamó y nos propuso hacer un pitch con varios diseños y conceptualizaciones. Nosotros ya teníamos desarrollados laboratorios creativos con artesanos de Bogotá y Putumayo, así que todo ese trabajo fue la base del proyecto", contó Álvarez.
Detrás de las prendas hay más de 400 metros de tejido elaborados en algodón y hechos completamente a mano en telar horizontal, desarrollados junto con artesanos de Bogotá y del Valle de Sibundoy, en Putumayo, incluyendo trabajos en chaquiras (pepitas de colores) y técnicas tradicionales que llevaban meses de investigación y creación.
La relación del pin con la planta de maíz
Uno de los detalles más simbólicos es un pin ubicado sobre el lado del corazón. Se trata de un amuleto inspirado en la planta del maíz, desarrollado hace un año con el colectivo Curarte. En las comunidades andinas representa la abundancia, la protección y la vida.
"El pin de la bienaventuranza es un amuleto de protección. En el proceso de visualización con las comunidades, ellos encontraron en la mata del maíz esa forma, que para ellos simboliza abundancia y vida", explicó la diseñadora.
La producción supuso una carrera contrarreloj. El equipo de MAZ trabajó durante semanas entre Putumayo, Bogotá y Cundinamarca, y los últimos ajustes se realizaron en México.
"Trabajamos sin dormir hasta entregar los trajes completos. Detrás están los artesanos, sus familias y todos los nervios del equipo de trabajo", aseguró.
70 trajes confeccionados a la medida
El reto también fue técnico. Los cerca de 70 trajes fueron confeccionados a la medida, no solo para los jugadores, sino para el cuerpo técnico, directivos y todo el equipo involucrado en la operación.
"El cuerpo de cada jugador es un mundo diferente. Son cuerpos musculosos y con proporciones particulares. Fue una colaboración entre MAZ, Adidas y la Federación Colombiana de Fútbol para lograr un traje hecho a la medida exacta", afirmó.
La apuesta colombiana se suma a una tendencia global en la que las grandes casas de moda y diseñadores se han convertido en los responsables de vestir a las selecciones nacionales. España cuenta con Loewe; Estados Unidos, con Boss; Brasil, con Ricardo Almeida; Francia, con Jacquemus; y Japón, con Dunhill, entre otros. Sin embargo, en el caso colombiano, más que una propuesta de lujo silencioso, la colección lleva consigo una historia de territorio y tradición.
"Es fantástico que el mundo, que hoy tiene puestos los ojos sobre nosotros, vea que más allá de un traje elegante hay historia y trabajo artesanal", destacó durante la conversación.
Para Álvarez, como para millones de colombianos, el fútbol también tiene una carga emocional.
"Los colombianos compartimos una sensación nostálgica por el fútbol. Para todos es muy importante y nosotros, como marca, no somos la excepción", concluyó.