El love bombing es un término que se ha popularizado en redes sociales y conversaciones cotidianas, pero que detrás de su aparente romanticismo esconde dinámicas que pueden afectar seriamente la salud emocional. Aunque suele presentarse como un exceso de cariño, atención y detalles, expertos advierten que este comportamiento puede convertirse en una señal temprana de relaciones desequilibradas y poco sanas.
Este tema fue abordado en el programa Siempre Contigo, de La FM, donde la psicóloga clínica Marieth Lozano, subdirectora nacional del campo de Psicología de la Salud del Colegio Colombiano de Psicólogos, explicó por qué es importante aprender a identificar este tipo de conductas antes de que deriven en dependencia emocional o manipulación.
¿Qué es exactamente el love bombing?
Aunque el término no hace parte de los conceptos clínicos tradicionales, su uso se ha extendido para describir un patrón de comportamiento repetitivo.
“No es un concepto psicológico como tal, pero sí es una estrategia que utilizan algunas personas para bombardear afectivamente a otra con un propósito específico: generar apego, enganche emocional y, en muchos casos, dependencia”, explicó Lozano.
Este “bombardeo” suele manifestarse con mensajes constantes, regalos excesivos, declaraciones de amor muy tempranas, promesas de futuro sin una base real y una intensidad emocional que no corresponde al tiempo que lleva la relación.
Cuando el afecto deja de ser sano
Una de las principales dificultades para identificar el love bombing es que, en un primer momento, puede resultar atractivo, emocionante e incluso deseable. Sin embargo, la experta advirtió que el problema está en la desproporción.
“Cuando las demostraciones de afecto son exageradas, aceleradas e invasivas, y además no respetan los límites del otro, estamos frente a una señal de alerta”, señaló la psicóloga.
Ejemplos comunes incluyen pasar rápidamente de pequeños detalles a regalos constantes y costosos, exigir contacto permanente o aparecer sin previo aviso en espacios personales, incluso después de que se han establecido límites claros.
La intensidad, la velocidad y la invasión: claves para identificarlo
Según Lozano, existen pistas claras para diferenciar el interés genuino del bombardeo emocional.
“El problema no es el afecto, sino la intensidad irreal, la velocidad con la que avanza la relación y la invasión del espacio personal”, explicó.
Cuando una persona ignora peticiones como “vamos despacio” o “necesito mi espacio”, y continúa imponiendo su presencia emocional o física, el comportamiento deja de ser romántico y se convierte en invasivo.
Aislamiento emocional: una de las consecuencias más graves
Uno de los efectos más delicados del love bombing es el aislamiento progresivo de la persona que lo recibe.
“Al inicio parece atención, pero poco a poco la persona empieza a alejarse de sus amigos, su familia y su red de apoyo, porque el otro busca convertirse en el centro absoluto de su vida”, advirtió Lozano.
Este aislamiento debilita la autonomía emocional y facilita dinámicas de control y dependencia.
¿Siempre hay intención de manipular?
No necesariamente. La psicóloga explicó que el love bombing puede presentarse de forma consciente o inconsciente.
“Hay personas que lo hacen de manera deliberada, como una estrategia de manipulación emocional, y otras que lo hacen desde el miedo al abandono, el apego inseguro o experiencias previas no resueltas”, indicó.
En ambos casos, el impacto suele ser negativo, ya que se construyen vínculos basados en el desequilibrio emocional.
Love bombing y ghosting: una combinación frecuente
Varios testimonios muestran que el love bombing puede ir seguido de desapariciones abruptas.
“Este comportamiento engancha emocionalmente y luego deja a la persona con tristeza, inseguridad y sensación de abandono”, señaló Lozano, explicando que muchas veces se combina con prácticas como el ghosting.
El contraste entre la intensidad inicial y la ausencia posterior suele generar confusión y daño emocional profundo.
¿Quiénes son menos vulnerables al love bombing?
Las personas con autoestima sólida y capacidad para establecer límites claros suelen identificar estas conductas más rápidamente.
“Quien sabe poner límites, reconoce su valor y no necesita validación constante, difícilmente se queda en una relación basada en el bombardeo emocional”, afirmó la psicóloga.