Colombia se despertó bajo el impacto de uno de los episodios sísmicos más intensos de su historia reciente. Un terremoto de magnitud 7.4 en la escala Richter, registrado hacia las 7:34 a.m. con epicentro en el municipio de San José del Palmar, en el departamento del Chocó, sacudió con violencia gran parte del territorio nacional y generó escenas generalizadas de pánico, evacuaciones masivas y graves afectaciones estructurales.
Ante la enorme preocupación ciudadana por la inusual y prolongada duración del movimiento, descrito por muchos ciudadanos en redes sociales como una 'sacudida que pareció durar una eternidad'; el geólogo y presidente de la Academia Colombiana de Ciencias Exactas, Carlos Alberto Vargas, ofreció una profunda y analítica explicación en dicho espacio radial en Tarde, pero Llego.
¿Por qué el terremoto tuvo un tiempo prolongado?
Durante la entrevista concedida a La FM, el experto desglosó los factores físicos que determinaron que el sismo se percibiera de forma tan extensa y devastadora. En primer lugar, Vargas contrastó este evento con antecedentes históricos como el terremoto de Armenia en 1999. Mientras que aquel sismo fue de carácter superficial (a menos de 20 kilómetros de profundidad), el del 10 de agosto de 2026 tuvo su hipocentro a unos 90 kilómetros. Debido a esta profundidad intermedia y a una magnitud de 7.4, la cantidad de energía liberada no aumentó de forma lineal, sino exponencial, calculándose que superó hasta 63 veces la fuerza destructiva de eventos anteriores en la región cafetera.
Asimismo, el presidente de la Academia explicó a La FM un fenómeno clave para entender la duración y el impacto superficial: la amplificación en suelos no consolidados.
¿Qué es la amplificación en suelos no consolidados?
Cuando las ondas sísmicas viajaron verticalmente desde las profundidades del Pacífico, impactaron contra valles y formaciones geológicas blandas, como el valle del río Cauca o los depósitos de cenizas volcánicas sobre los que se levantan ciudades como Pereira y Manizales. Para hacerlo comprensible, Vargas recurrió a una analogía pedagógica, comparando la roca firme con una barra de acero conectada a una gelatina; al pasar la energía de una estructura rígida a los depósitos blandos de la superficie, las ondas se desaceleran, atrapan y amplifican, provocando que las vibraciones se prolonguen notablemente en el tiempo.
Más allá de la duración, la intervención en La FM sirvió para contextualizar la compleja dinámica tectónica del país. El sismo es el resultado directo de la interacción constante de la placa de Nazca, un bloque rígido de unos 70 kilómetros de espesor que se introduce bajo la placa sudamericana a una velocidad estimada entre 6 y 8 centímetros por año.
Las asperezas en esta zona de subducción bloquean el movimiento continuo, acumulando tensiones colosales durante décadas hasta que la resistencia se quiebra, liberando la energía que da origen a estos grandes terremotos enmarcados en el Cinturón de Fuego del Pacífico.
Advertencia: ¡no compartir noticias falsas!
Finalmente, en su diálogo con La FM, el geólogo hizo un llamado imperativo a la mesura y al rigor científico, desmintiendo categóricamente las cadenas de desinformación y teorías absurdas que comenzaron a propagarse rápidamente por redes sociales y aplicaciones de mensajería, las cuales intentaban vincular el sismo con maldiciones o supuestas cadenas transcontinentales con Venezuela. Vargas recordó que los modelos estadísticos confirman que se trata de eventos independientes y concluyó enfatizando que Colombia es un país de altísima sismicidad, por lo que la verdadera herramienta de defensa social radica en comprender la geología del territorio, aprender a convivir con este riesgo natural mediante una adecuada gestión del desastre y fortalecer la resiliencia en todas las regiones del país.
*El presente artículo fue realizado con apoyo de inteligencia artificial.