En diferentes países del mundo existen piscinas tan grandes que llegan a desafiar la idea arraigada de una simple ‘alberca’. Algunas superan el kilómetro de longitud, otras ocupan decenas de hectáreas y varias han sido reconocidas por récords internacionales debido a su tamaño y tecnología. Sin embargo, aunque son de gran interés turístico, no todas funcionan como espacios públicos ni permiten el ingreso con una simple boleta. En muchos casos, el acceso está asociado al hospedaje o a paquetes turísticos.
A continuación, este es un recorrido por las cinco piscinas más grandes del mundo, cómo funcionan y cuánto cuesta realmente entrar a ellas.
San Alfonso del Mar (Chile)
Ubicada en Algarrobo, en la costa central de Chile, San Alfonso del Mar es una de las piscinas más emblemáticas del planeta. Con más de un kilómetro de largo y millones de litros de agua de mar filtrada, esta laguna artificial fue durante años la más grande del mundo.
No obstante, no es una piscina de acceso público. Forma parte de un complejo residencial privado, por lo que no existe un precio oficial de entrada solo para nadar. Para utilizarla es obligatorio alojarse dentro del conjunto, ya sea en hoteles o departamentos turísticos autorizados.
El costo del hospedaje varía según la temporada, pero de acuerdo con tarifas publicadas en plataformas de alojamiento, una noche suele estar entre 195.000 y 280.000 pesos chilenos, es decir, entre 224 y 321 dólares, valor que incluye el uso de las zonas comunes, incluida la piscina gigante.
Citystars Sharm El Sheikh (Egipto)
En el desierto del Sinaí, Egipto, se encuentra Citystars Sharm El Sheikh, considerada actualmente la piscina más grande del mundo por superficie. Este enorme cuerpo de agua hace parte de un megaproyecto turístico y residencial, diseñado para ofrecer una experiencia de lujo.
Al igual que San Alfonso del Mar, no vende entradas individuales al público general. El acceso a la piscina está reservado exclusivamente para huéspedes del complejo. Los precios de hospedaje en los hoteles asociados parten, en promedio, desde 250 euros por noche, aunque pueden aumentar según la temporada y el tipo de habitación.
En este caso, el costo de ingresar a la piscina está directamente integrado al valor del alojamiento, sin tarifas separadas.
MahaSamutr Lagoon (Tailandia)
En Hua Hin, Tailandia, se encuentra MahaSamutr Lagoon, una de las piscinas artificiales más grandes de Asia. Este enorme espejo de agua forma parte de un desarrollo residencial de alto nivel, con villas privadas y zonas exclusivas.
No funciona como una piscina pública ni tiene una tarifa fija de ingreso. Solo pueden acceder quienes se hospedan en alojamientos asociados o cuentan con autorización del complejo. Por esta razón, no existe un precio oficial de entrada diaria, y el costo depende del paquete turístico contratado.
Piscina de Ostrava-Poruba (República Checa)
A diferencia de las anteriores, la piscina de Ostrava-Poruba, en la República Checa, sí es un complejo acuático abierto al público. Aunque no alcanza las dimensiones de las lagunas privadas, es una de las piscinas más grandes de Europa en funcionamiento regular.
El precio promedio para adultos es de 150 a 180 coronas checas por dos horas, lo que equivale aproximadamente a 7 u 8 dólares estadounidenses. Existen tarifas reducidas para niños, estudiantes y adultos mayores, y el complejo cuenta con zonas recreativas y deportivas.

The Lagoon at Epperson (Estados Unidos)
En el estado de Florida, Estados Unidos, se encuentra The Lagoon at Epperson, una laguna artificial de gran extensión ubicada dentro de una comunidad residencial que sí permite el ingreso de visitantes externos mediante pases diarios.
Los precios varían según el día y la temporada. En general, las entradas oscilan entre 15 y 45 dólares por persona, siendo más económicas entre semana y más altas en temporadas de alta demanda. El acceso está sujeto a cupos limitados y requiere compra anticipada.
Además, el lugar ofrece membresías para residentes, aunque estas no aplican para turistas ocasionales.