La entrada en vigor de la Ley 2466 de 2025, correspondiente a la Reforma Laboral, que establece la inclusión laboral de personas con discapacidad dejó de ser una medida voluntaria y se convirtió en una obligación para las empresas colombianas con más de 100 trabajadores.
Expertos señalan que aunque la norma estableció un periodo de un año para su aplicación voluntaria, desde el 25 de junio de 2026 su cumplimiento es obligatorio, lo que ha llevado a numerosas organizaciones a buscar herramientas que les permitan implementar esta exigencia de manera efectiva.
En este contexto, la organización ONG HI Humanity and Inclusion, con presencia en más de 60 países y cuatro décadas de experiencia en procesos de inclusión, presentó el Sello de Inclusión, una iniciativa que busca acompañar a las empresas en la construcción de entornos laborales accesibles e incluyentes.
Un proceso de transformación empresarial
Según explicó el director de HI para Colombia, Hernando Enríquez, el proceso inicia con un diagnóstico participativo que permite identificar el estado de la empresa en materia de inclusión y diseñar una hoja de ruta para implementar un plan estratégico.
El objetivo, señaló, es promover una transformación de la cultura organizacional hacia modelos de trabajo más humanos, innovadores y sostenibles, superando el enfoque de cumplimiento normativo para convertir la inclusión en una estrategia de desarrollo empresarial.
La organización destacó que el Sello de Inclusión reconoce el compromiso verificable de las empresas con la vinculación y permanencia de personas con discapacidad, fortaleciendo además su reputación ante clientes, aliados y la sociedad.
La inclusión también impulsa la productividad
La ONG aseguró que la inclusión laboral no solo representa un compromiso social, sino también una oportunidad para mejorar el desempeño empresarial.
De acuerdo con estimaciones de la organización, los equipos neurodiversos pueden alcanzar hasta un 90 % más de productividad que otros grupos de trabajo, mientras que los equipos inclusivos logran una toma de decisiones 87 % más efectiva, factores que pueden traducirse en mayores niveles de innovación, crecimiento y rentabilidad.
La ONG sostuvo que el reto para las organizaciones ya no debe centrarse en el supuesto costo de la inclusión, sino en reconocer las oportunidades que se pierden cuando no se implementan políticas inclusivas.
Persisten brechas en el acceso al empleo
Las cifras presentadas por HI, con base en datos del Banco Mundial, muestran que la inclusión laboral continúa siendo uno de los principales desafíos en América Latina.
Actualmente, uno de cada tres hogares de la región tiene una persona con algún tipo de discapacidad. Sin embargo, una de cada dos personas en esta condición no logra acceder al mercado laboral formal y quienes sí consiguen empleo reciben, en promedio, salarios 11 % inferiores a los de otros trabajadores.
En Colombia, el panorama también refleja importantes brechas. Se estima que el 52,3 % de las personas con discapacidad está en edad productiva, pero únicamente el 18,7 % logra acceder a un empleo.
Beneficios para las empresas
Además del cumplimiento de la nueva obligación legal, la normativa vigente contempla incentivos para los empleadores.
El artículo 31 de la Ley 361 de 1997 establece que las empresas que contraten personas con discapacidad pueden acceder a una deducción del 200 % en el impuesto sobre la renta, correspondiente al valor de los salarios y prestaciones sociales pagados durante el respectivo año gravable.
Agregó que, además de los beneficios tributarios, las organizaciones pueden fortalecer su posicionamiento como empresas socialmente responsables, mejorar el clima organizacional, promover la tolerancia y el respeto por la diversidad, así como incrementar el compromiso de sus trabajadores y su competitividad.
La organización hizo un llamado a las empresas para asumir la inclusión laboral como una oportunidad de transformación organizacional y no únicamente como una obligación derivada de la Reforma Laboral, destacando que la diversidad en los equipos de trabajo puede convertirse en un factor clave para la sostenibilidad y el crecimiento empresarial.
Claves del tema en cuatro preguntas
¿Qué establece la Reforma Laboral sobre la inclusión de personas con discapacidad en las empresas?
La Ley 2466 de 2025 establece que, desde el 25 de junio de 2026, las empresas con más de 100 trabajadores están obligadas a incluir personas con discapacidad en sus plantas de personal. Aunque durante el primer año la medida fue de aplicación voluntaria, ahora su cumplimiento es obligatorio.
¿Qué es el Sello de Inclusión de HI Humanity and Inclusion y cómo acompaña a las empresas?
El Sello de Inclusión es una iniciativa de HI Humanity and Inclusion que busca acompañar a las empresas en la implementación de políticas de inclusión laboral. El proceso comienza con un diagnóstico participativo para identificar oportunidades de mejora y diseñar una hoja de ruta que permita transformar la cultura organizacional hacia un modelo más inclusivo, humano y sostenible.
¿Cuáles son los beneficios que, según HI, genera la inclusión laboral para las empresas?
La organización destaca que la inclusión laboral mejora la productividad, la innovación y la competitividad empresarial. Según sus estimaciones, los equipos neurodiversos pueden alcanzar hasta un 90 % más de productividad, mientras que los equipos inclusivos logran una toma de decisiones 87 % más efectiva. Además, fortalece la reputación de las empresas y promueve ambientes laborales basados en la diversidad, el respeto y la tolerancia.
¿Qué incentivos y desafíos existen para promover la inclusión laboral de personas con discapacidad en Colombia?
La normativa colombiana contempla beneficios tributarios para los empleadores. El artículo 31 de la Ley 361 de 1997 permite una deducción del 200 % en el impuesto sobre la renta por los salarios y prestaciones sociales pagados a trabajadores con discapacidad. Sin embargo, persisten importantes retos: en Colombia, aunque el 52,3 % de las personas con discapacidad está en edad productiva, sólo el 18,7 % tiene empleo, lo que evidencia la necesidad de fortalecer la inclusión en el mercado laboral.