La presencia de un frente frío en el Mar Caribe continúa generando impactos en la ciudad de Barranquilla, no por lluvias, como inicialmente se había previsto, sino por intensas ráfagas de viento que han obligado a tomar medidas en la zona portuaria.
Restricciones nocturnas por seguridad marítima
Según explicó Lucas Ariza, director ejecutivo de Asoportuaria, cuando los vientos superan los 30 nudos, las autoridades marítimas ordenan la suspensión temporal de maniobras de arribo y zarpe de embarcaciones.
"Es habitual en la zona portuaria que cuando se presentan fuertes brisas que superan los 30 nudos, se restringen las maniobras de arribos y zarpes", afirmó el dirigente gremial.
Estas decisiones buscan proteger la seguridad de los pilotos y tripulaciones, ya que las condiciones climáticas dificultan las maniobras de navegación, aumentando el riesgo de accidentes.
Horarios variables según la intensidad del viento
Lucas Ariza precisó que no existe un horario fijo para las restricciones, ya que dependen de las mediciones en tiempo real que realiza la autoridad marítima. Sin embargo, aseguró que en los últimos días se ha observado un patrón bastante recurrente desde las 7 de la noche.
"Por lo general esto está ocurriendo hacia las 7 u 8 de la noche y se habilita nuevamente hacia las 6 o 6:30 de la mañana".
Durante ese lapso, varias operaciones portuarias quedan limitadas hasta que las condiciones mejoran con la disminución de las brisas en la madrugada.
Avanza el dragado en el río Magdalena
En cuanto al estado del canal de acceso, Ariza indicó que los trabajos de dragado avanzan de manera satisfactoria, especialmente en sectores cercanos al puente Pumarejo, clave para el movimiento de carga.
"Tenemos unas condiciones óptimas de 10 metros de calado. Los contratiempos de inicio de año ya están totalmente superados".
Esto permite mantener la operatividad del puerto en condiciones favorables, pese a los efectos del clima.
Antiguo puente Pumarejo sigue sin avances
Finalmente, el director de Asoportuaria se refirió al proyecto de desmonte del antiguo puente Pumarejo, una obra clave para mejorar la navegabilidad del río y dinamizar la economía del suroriente del Atlántico.
"Lastimosamente no ha avanzado. Es un proyecto estructurado que le correspondería al nuevo gobierno impulsar".
El dirigente destacó que la remoción de esta infraestructura permitiría el paso de grandes embarcaciones, incentivando inversiones en parques logísticos y empresariales en la región Caribe.