Al conmemorarse el Día Mundial del Trasplante de Órganos y Tejidos, expertos advierten que en el marco de esta fecha, se busca promover la cultura de la donación y reconocer el valor humano de un acto que salva y mejora la calidad de vida de miles de personas con enfermedades crónicas.
En Colombia, la necesidad de trasplantes continúa siendo alta debido a las largas listas de espera que se siguen registrando en el país. Según cifras del Instituto Nacional de Salud (INS) y del Ministerio de Salud, a finales de 2025 más de 4.300 personas se encontraban en lista de espera para un trasplante, siendo el riñón el órgano más requerido, con más del 90 % de los casos.
El informe revela que durante 2024 se realizaron 1.358 trasplantes gracias a 388 donantes, alcanzando una tasa de 7,4 donantes por millón de habitantes, una cifra que, aunque representa avances, aún evidencia la necesidad de fortalecer la cultura de la donación en el país.
El trasplante no termina en la cirugía
La médica internista intensivista con maestría en Trasplante de Órganos y directora ejecutiva de la Asociación Colombiana de Trasplante de Órganos (ACTO), Carolina Guarín, explicó que los cuidados del paciente trasplantado son para toda la vida y se sostienen en cuatro pilares fundamentales.
“Recibir un órgano es una segunda oportunidad de vida, pero también implica un compromiso permanente. El éxito del procedimiento depende en gran medida del seguimiento médico y, especialmente, de la adherencia estricta al tratamiento inmunosupresor”, dijo.
Importancia de los tratamientos
Los expertos coinciden que la donación no de órganos no solo es el proceso de la cirugía, sino que este depende del cuidado que debe tener con el órgano para garantizar su calidad de vida.
1. Acceso y adherencia a los medicamentos
Los pacientes deben tomar inmunosupresores para evitar que el sistema inmunitario rechace el órgano. Esto implica consumir los medicamentos a la misma hora todos los días, no suspenderlos ni modificar dosis o marcas sin autorización médica, incluso si el paciente se siente bien. Además, se deben evitar medicamentos de venta libre o remedios naturales que puedan interferir con el tratamiento.
2. Prevención de infecciones
Debido a que las defensas están disminuidas, especialmente en los primeros 6 a 12 meses, el riesgo de infecciones es mayor. Se recomienda lavado frecuente de manos, adecuada higiene oral, evitar lugares concurridos y mantener distancia de personas con síntomas respiratorios.
3. Alimentación y estilo de vida
Una dieta balanceada, baja en sal, grasas saturadas y azúcares, ayuda a controlar la presión arterial y el peso. Es clave garantizar la seguridad alimentaria, evitando carnes crudas o mal cocidas. El alcohol y el tabaco están estrictamente prohibidos. La actividad física debe retomarse de manera progresiva y bajo supervisión médica.
4. Monitoreo y controles médicos
El seguimiento incluye control periódico del peso, temperatura y tensión arterial, así como exámenes de sangre frecuentes, especialmente durante los primeros meses. También es fundamental la protección solar para prevenir complicaciones dermatológicas.
La falta de adherencia, principal causa de pérdida del órgano
La especialista advierte que la adherencia a la medicación es el factor más crítico para el éxito a largo plazo de un trasplante.
“No se trata solo de tomar las pastillas, sino de mantener niveles constantes de fármacos en sangre para que el sistema inmunitario no identifique el órgano como un intruso y lo ataque”, señaló.
Según datos clínicos, entre el 30 % y el 45 % de las pérdidas del órgano trasplantado están directamente relacionadas con la falta de adherencia a los inmunosupresores.
Entre los riesgos se encuentran
Los médicos afirmaron que entre los principales riesgos se encuentra el rechazo crónico silencioso, que puede avanzar sin dolor pero deteriora progresivamente el órgano.
Mayor probabilidad de pérdida del injerto en pacientes que incumplen el tratamiento.
Complicaciones clínicas que obligan a regresar a terapias como diálisis o incluso a una nueva lista de espera.
Un acto que transforma vidas
El llamado en esta fecha conmemorativa también es a fortalecer la cultura de la donación en el país. Un solo donante puede salvar hasta ocho vidas y mejorar la calidad de vida de más de 75 personas mediante la donación de tejidos.
“Donar órganos es posiblemente el acto de solidaridad más puro que existe. Es convertir el final de una historia en el comienzo de muchas otras”, concluyó la directora ejecutiva de ACTO.
En un país donde miles de personas esperan una llamada que les devuelva la esperanza, la donación y la adherencia responsable al tratamiento siguen siendo los pilares para garantizar que cada trasplante sea verdaderamente una nueva oportunidad de vida.
Cifras del Instituto Nacional de Salud
El Instituto Nacional de Salud reveló que de acuerdo con el Sistema de Información Nacional en Donación y Trasplantes, RedData, del INS, durante el 2025 se realizaron de 1.361 trasplantes de órganos, de estos 260 se realizaron a partir de donante vivo y 1.101 se realizaron a partir de donante cadavérico.
El informe revela que el riñón fue el órgano más trasplantado el año pasado, con 879 personas beneficiadas, le sigue el hígado con 296 trasplantes, 94 casos de corazón y 43 pulmones, por mencionar algunas oportunidades de vida
“De hecho, el INS, destaca la labor del personal médico que hace parte de este engranaje -desde que se conoce de la opción de un donante, traslado y trasplante- profesionales que desde las diferentes especialidades se entregan por mantener los sueños y la vida de las personas”, dijo.
Subrayó que durante enero de este 2026, se han realizado 105 trasplantes, de ellos, 71 corresponden a riñón, 26 de hígado, 4 de corazón y dos de pulmones. Pero también se han realizado trasplantes (al tiempo) de riñón e hígado y de riñón y páncreas.
“De hecho, muchas vidas se han salvado gracias al apoyo (sin ánimo de lucro) de la empresa Avianca que el año pasado transportó 37 órganos y este año ha contribuido con el traslado de 6 órganos y 12 muestras con fines de análisis de inmunogénetica”, manifestó.
Apuntó que a la fecha, el INS registra que 4.123 personas necesitan un trasplante para mantener sus expectativas de vida junto a sus familias. De ellas, 3.825 requieren un trasplante de riñón. 170 de hígado, 46 de pulmones, 31 un trasplante de corazón y 33 de riñón y páncreas, por mencionar algunos órganos.
¿Sabe cuál es la importancia de un coordinador operativo de donación y trasplante?
El Instituto Nacional de Salud, INS, ha fortalecido el rol de los coordinadores operativos -médicos- quienes son los encargados de la valoración del donante, el mantenimiento clínico del donante en conjunto con los especialistas de las unidades de cuidados intensivos, la entrevista familiar y la coordinación de las actividades operativas y logísticas con la respectiva regional y el Centro Regulador de Trasplantes (CRT) del INS.
“Hasta hace unos años, Colombia contaba con aproximadamente 50 médicos en este rol. Hoy en día, con base en las estrategias lideradas por el INS, se han formado cerca de 300 médicos coordinadores operativos de donación y trasplante, iniciando un proceso para la consolidación de un modelo de coordinación intrahospitalaria de la donación en instituciones con UCI y servicios de neurocirugía”, explicó.