Las experiencias se han convertido en uno de los pilares para quienes están buscando una relación de pareja. Según el informe State of Travel 2026 de Skift Research, 7 de cada 10 viajeros consideran que son precisamente esas vivencias las que hacen que la experiencia valga la pena, por lo que la autenticidad, las emociones y los momentos compartidos son importantes al momento de sorprender a la pareja.
En medio de la cotidianidad, atravesada por mensajes de texto, redes sociales y conexiones digitales permanentes, los colombianos están buscando alternativas. Según un estudio realizado por Gleeden, el 48 % de los colombianos ha experimentado algún tipo de relación no monogámica. La infidelidad encabeza la lista con un 31 %, seguida por las relaciones abiertas (19 %) y las tríadas (15 %).

Por eso, en celebraciones como Amor y amistad, buscan experiencias diferentes, entre ellas, viajar con su pareja. En Colombia, distintos destinos ofrecen escenarios que permiten cambiar la rutina y compartir actividades en pareja, desde planes de naturaleza y aventura hasta recorridos culturales y gastronómicos. Estas son algunas opciones para quienes buscan una escapada diferente:
Guatavita: cerca, pero lejos de la rutina
A poco más de una hora de Bogotá, Guatavita combina calles de arquitectura colonial, paisajes de montaña y la Laguna de Guatavita, relacionada con la leyenda de El Dorado. Su cercanía con la capital, pero, al mismo tiempo, su ambiente tranquilo lo convierten en una alternativa para quienes quieren escapar durante el fin de semana sin hacer un viaje demasiado largo.
Mompox: perderse entre calles coloniales
En el Caribe colombiano, Mompox ofrece arquitectura colonial, calles tranquilas, el río Magdalena, gastronomía y la tradicional filigrana. Es un destino para bajar el ritmo y cambiar por completo el escenario cotidiano, lejos de los planes tradicionales de las grandes ciudades.
Leticia: una escapada para desconectarse de todo
Para quienes buscan ir todavía más lejos, Leticia abre la puerta a la Amazonía colombiana. El río Amazonas, las comunidades Tikuna, sus tradiciones, el pirarucú y los frutos exóticos ofrecen un escenario completamente diferente al de las grandes ciudades.
Palomino: conectar desde la naturaleza
El río Don Diego marca el ritmo de una jornada que combina naturaleza, movimiento y tiempo compartido. En este escenario, la experiencia de tubing comienza con una caminata entre senderos rodeados de vegetación y continúa con un descenso en flotadores sobre sus aguas.
Santander: compartir la adrenalina
Asumir un reto también puede ser una forma de relacionarse. El rafting en el río Fonce, desde San Gil, convierte la aventura en una experiencia colectiva: remar al mismo ritmo, coordinarse para enfrentar los rápidos y confiar en quienes comparten el bote hacen parte del recorrido.

Barranquilla: acercarse al territorio
La visita al Ecoparque Ciénaga de Mallorquín ofrece un recorrido por uno de sus espacios naturales más representativos, donde los participantes pueden conocer su biodiversidad y comprender mejor el valor ambiental de este entorno.
Cartagena: bailar para compartir
Aprender a bailar un ritmo local puede convertirse en una forma distinta de vivir un destino. En Cartagena, se encuentra una clase de salsa con música en vivo, una actividad en la que los participantes aprenden los pasos básicos y los ponen en práctica en un ambiente pensado para disfrutar en grupo.
Sea en pareja o como amigos, darse una escapada de fin de semana siempre será una buena opción para afianzar los vínculos.