La transformación del mercado laboral avanza a un ritmo acelerado y obliga a replantear las decisiones académicas y profesionales. El crecimiento de la inteligencia artificial, la automatización y los cambios económicos globales están redefiniendo qué perfiles serán más necesarios en los próximos años. En ese escenario, dos referentes de la industria tecnológica, Bill Gates y Jensen Huang, han coincidido en señalar un grupo de carreras que no solo sobrevivirán a estos cambios, sino que tendrán un papel protagónico hacia 2026.
Las visiones del cofundador de Microsoft y del director ejecutivo de NVIDIA no se centran únicamente en títulos universitarios tradicionales. Ambos plantean que el futuro del trabajo combinará conocimiento tecnológico, criterio humano y habilidades prácticas difíciles de reemplazar por máquinas.
Programación: una habilidad que sigue siendo clave
La programación se mantiene como una de las carreras con mayor proyección laboral. Para Bill Gates, aprender a programar es comparable a una alfabetización moderna, ya que el software está presente en áreas como la salud, la educación, la banca y la seguridad.
Aunque hoy existen herramientas de inteligencia artificial capaces de escribir código, el criterio humano sigue siendo indispensable. La programación no se limita a escribir instrucciones para una computadora: implica analizar problemas, tomar decisiones y adaptar soluciones a contextos cambiantes. Por esa razón, la demanda de profesionales en tecnología continúa creciendo, incluso en un entorno cada vez más automatizado.

Biología y biotecnología: empleos que la IA no puede reemplazar
Otra de las áreas con mayor futuro es la biología, especialmente en campos como la biotecnología y la medicina personalizada. Gates ha señalado que los avances científicos requieren interpretación, análisis y responsabilidad humana, algo que los algoritmos todavía no pueden asumir por completo.
La investigación médica, el desarrollo de tratamientos y la respuesta ante enfermedades complejas dependen de profesionales capaces de comprender sistemas vivos y tomar decisiones en situaciones críticas. Esto convierte a la biología en una carrera estratégica y con alta estabilidad laboral.
Energías limpias: una apuesta a largo plazo
La transición energética es uno de los grandes retos globales y también una fuente importante de empleo. Según Gates, el desarrollo de energías renovables, la captura de carbono y nuevas soluciones contra el cambio climático necesitan profesionales capacitados para innovar y gestionar proyectos complejos.
Si bien la tecnología ayuda a optimizar procesos, las decisiones sobre sostenibilidad, impacto ambiental y regulación siguen en manos humanas. Por eso, las carreras vinculadas a energías limpias y sostenibilidad tendrán una fuerte demanda en los próximos años.
Oficios técnicos: el regreso de trabajos esenciales
Jensen Huang ha puesto el foco en un fenómeno que ya se percibe en varios países: el resurgimiento de los oficios manuales especializados. Electricistas, fontaneros y técnicos en infraestructura son cada vez más necesarios para construir y mantener centros de datos, redes eléctricas y sistemas que sostienen la economía digital.
Estos trabajos, que no pueden automatizarse fácilmente, están experimentando una revalorización salarial y social. Huang incluso advierte que la escasez de técnicos calificados contrasta con la sobreoferta de profesionales universitarios en algunas áreas.

Artesanía e infraestructura: habilidades del pasado con alta demanda
Ligados a los oficios técnicos, los trabajos relacionados con construcción especializada e infraestructura viven un nuevo auge. La expansión tecnológica requiere personas capaces de trabajar con sistemas físicos, mantenimiento y soluciones prácticas en terreno.
Este tipo de carreras ofrece estabilidad, buenos ingresos y una demanda constante, especialmente en un mundo cada vez más dependiente de la tecnología.
Recomendaciones y precauciones al elegir carrera
- Analizar las tendencias laborales a mediano plazo, no solo las modas del momento.
- Combinar estudios formales con habilidades prácticas y actualización constante.
- Priorizar áreas donde el criterio humano sea irremplazable.
- Verificar la calidad de instituciones y programas académicos antes de invertir tiempo y dinero.