La Corporación Autónoma Regional de Cundinamarca (CAR) avanza en la intervención del embalse de El Neusa, donde ya fueron extraídos más de 664.000 metros cúbicos de sedimentos, equivalentes al volumen de más de 260 piscinas olímpicas.
De acuerdo con la entidad, al corte de agosto de 2026, el proyecto registra un avance del 45,8 % de la intervención total estimada, superando el cronograma proyectado para la Fase I de la obra.
El proyecto, adelantado por la autoridad ambiental, busca fortalecer las reservas estratégicas de agua y mejorar la capacidad de respuesta de Cundinamarca frente a la variabilidad climática, especialmente en el abastecimiento de agua para Bogotá y otros municipios de la Sabana.
Inversión de más de $175.500 millones
Los trabajos se concentran en las veredas Páramo Bajo y Llano Grande, en el municipio de Tausa, y cuentan con una inversión superior a los 175.500 millones de pesos.
La CAR señala que la intervención permitirá recuperar capacidad de almacenamiento en el embalse y fortalecer la oferta del recurso hídrico para municipios como Nemocón, Cogua y Zipaquirá.
Además, el proyecto busca reforzar los aportes al río Bogotá para la captación de agua en la planta de Tibitoc.
“El ritmo de avance que registramos nos demuestra que cuando la técnica se une con la voluntad ambiental, los resultados para el territorio son satisfactorios. No solo le estamos devolviendo la capacidad de almacenamiento de agua al Neusa, sino que estamos preparando a Cundinamarca para resistir los eventos climáticos extremos. Cada metro cúbico de sedimento que retiramos se traduce en más seguridad hídrica para los municipios que se abastecen de este sistema”, aseguró Alfred Ballesteros, director general de la CAR Cundinamarca.
El proyecto combina maquinaria con soluciones basadas en la naturaleza
La intervención hace parte de la Ruta de Preparación Climática de la CAR y combina infraestructura pesada con Soluciones Basadas en la Naturaleza (SbN).
Como parte de este componente, ya fueron ejecutadas las zonas de filtración previstas para comenzar la construcción de biofiltros. Estas estructuras vegetales permitirán purificar un porcentaje del agua proveniente de las áreas de disposición y mejorar el control de sedimentos en el embalse a largo plazo.
“Estamos aplicando Soluciones Basadas en la Naturaleza para que el embalse del Neusa no sea un reservorio pasivo, sino un ecosistema vivo, dinámico y con la capacidad técnica y ecológica de responder a los retos del cambio climático”, señaló el director de la CAR.
Según la corporación, las obras operativas se desarrollan bajo protocolos de manejo ambiental. En este proceso, la CAR reportó la instalación de cerca de 2.800 metros lineales de barreras flotantes.
Estas barreras evitan que los sedimentos extraídos se dispersen en el espejo de agua durante el desarrollo de la intervención.
La entidad también adelanta acciones de restauración ecológica en el área intervenida, con labores de monitoreo, traslado y rescate de fauna y flora silvestre local.
El 100 % de los pinos retirados será aprovechado
Otro de los componentes de la intervención está relacionado con los árboles de pino retirados de la zona, puesto que se trata de una especie exótica que altera las dinámicas naturales del ecosistema de la Sabana.
Según la CAR Cundinamarca, se logró aprovechar el 100 % de estos árboles. La madera está siendo transformada mediante técnicas de bioingeniería para utilizarla en las obras de restauración.
El proceso también contempla la plantación de especies nativas que permitan atraer y acoger nuevamente fauna silvestre en la zona. Con estas acciones, Cundinamarca busca fortalecer el ecosistema de bosque altoandino y preparar el embalse de El Neusa para enfrentar variaciones meteorológicas y fenómenos climáticos marcados por pocas lluvias, como El Niño, mientras avanza la recuperación de su capacidad de almacenamiento de agua.
Claves del tema en cuatro preguntas:
¿Cuántos sedimentos ha extraído la CAR del embalse de El Neusa?
Al corte de agosto, la CAR reportó la extracción de más de 664.000 metros cúbicos de sedimentos, equivalentes al volumen de más de 260 piscinas olímpicas. La obra registra un avance físico del 45,8 %.
¿Por qué la CAR interviene el embalse de El Neusa?
La intervención busca fortalecer las reservas estratégicas de agua, recuperar capacidad de almacenamiento y mejorar la preparación de Cundinamarca frente a eventos climáticos extremos, además de reforzar la oferta hídrica para municipios de la Sabana.
¿Dónde se realizan las obras del embalse de El Neusa?
Los trabajos se concentran en las veredas Páramo Bajo y Llano Grande, en el municipio de Tausa, Cundinamarca, y contemplan una inversión superior a los 175.500 millones de pesos.
¿Qué acciones ambientales adelanta la CAR durante la intervención?
La entidad instaló cerca de 2.800 metros lineales de barreras flotantes, adelanta la construcción de biofiltros mediante soluciones basadas en la naturaleza y realiza labores de monitoreo, traslado y rescate de fauna y flora. Además, aprovechó el 100 % de los pinos retirados para obras de bioingeniería y restauración ecológica.