Con dos nuevos casos reportados entre el 5 y el 6 de enero, Antioquia sumó 199 personas lesionadas por pólvora en la temporada de Fin de Año y comienzo de 2026, la cifra más alta registrada en la última década.
El sistema de salud departamental enfrenta una presión extrema, con las unidades de quemados para adultos y niños operando al 100% de su capacidad.
Cifras de quemados se desbordó en Antioquia
Los datos suministrados por la Secretaría de Salud e Inclusión Social y validados por el Instituto Nacional de Salud (INS), detallan los dos casos más recientes:
- Medellín: Un menor de 11 años sufrió quemaduras de primer grado en miembros superiores por manipulación directa de un artefacto.
- Turbo: Un hombre de 36 años resultó con quemaduras de segundo grado en el rostro mientras era espectador de un espectáculo pirotécnico.
Radiografía de una tragedia evitable
De los 199 casos, 63 son menores de edad, 136 son adultos y 19 personas han sufrido amputaciones a causa de las manipulación de los fuegos artificiales.
De los municipios más afectados, Medellín continúa liderando la lista con 78 casos, seguido por Itagüí (10), Bello (8), Girardota (6), Sonsón y Marinilla (5 cada uno). La cifra representa un aumento del 33.6% respecto a los 149 casos registrados en el mismo periodo 2024-2025.
Hasta el momento, no se han registrado intoxicaciones por fósforo blanco o metanol.
Sistema de salud en límite
Desde la Gobernación de Antioquia indicaron que se presenta una ocupación del 100% en las unidades de quemados del departamento, demostrando el colapso de los servicios especializados y pone en riesgo la capacidad de respuesta ante nuevas emergencias, comprometiendo la atención oportuna para todas las víctimas.
Frente a esta alarmante situación, la Gobernación de Antioquia, a través de la campaña “Soy Antipólvora”, reiteró su llamado a la responsabilidad ciudadana. La iniciativa promueve festividades seguras bajo el lema: “La alegría no se quema, se comparte”.
Las autoridades son enfáticas al resaltar que la única forma de prevenir más tragedias es evitar por completo el uso, la manipulación e incluso la observación cercana de cualquier artefacto con pólvora, optando por alternativas de celebración que no pongan en riesgo vidas.