Los científicos están analizando un "agujero de gravedad" debajo de la Antártida, que les da luz de cómo ha cambiado la forma de la Tierra a lo largo de su historia. Se trata de una inmensa, aunque suave, depresión en el campo gravitatorio terrestre, conocida como Baja Geoide Antártica, que refleja cómo se ha ido distribuyendo la masa en las profundidades de nuestro hogar.
Un reciente estudio dirigido desde la Universidad de Florida, algunos científicos reconstruyeron la evolución de la anomalía durante los últimos 70 millones de años, llegando a la conclusión de que no es algo pasajero, sino de algo que ha estado durante mucho más tiempo de lo pensado en la Tierra. Esta huella, como lo han determinado, es la muestra de que a miles de kilómetros debajo de esta región se han movido corrientes de rocas de una forma lenta, aunque potente.
Esta anomalía está debajo de la capa de hielo de la Antártida, pero no es un vacío, sino la manera en la que se puede conocer cómo se ha dado formado la estructura de la Tierra durante millones de años. Según con la declaración de Alessandro Forte a Space.com, se trata de una "ventana a los movimientos profundos de la Tierra a lo largo de decenas de millones de años, y muestra cómo los procesos que ocurren muy por debajo de nuestros pies pueden redefinir el campo gravitatorio del planeta de maneras sorprendentes y que podemos medir hoy".

¿Pór qué se le llama agujero de gravedad a la anomalía en la Antártida?
Aunque el término pudiera generar confusión, se trata de una cuestión técnica. Una persona que pesa 90 kilogramos, pesaría 5 o 6 gramos menos en este punto del planeta. No obstante, se le llama así a la anomalía por la profundidad que tiene y por la revelación que ha significado estudiarla: la organización de la materia en las profundidades de nuestro hogar y cómo la distribución de la misma ha evolucionado en el tiempo geológico.
De acuerdo con Forte, "lo que la gente llama un 'agujero de gravedad' no es literalmente un agujero en el suelo, ni un lugar donde la gravedad desaparece". Explicó que es una depresión muy amplia en el campo gravitatorio.
Y es que la gravedad varía ligeramente en el planeta Tierra, debido a la heterogeneidad en el interior del planeta. La roca manto, que es la más caliente, se eleva; mientras que las placas más frías y densas del antiguo lecho marino se hunden. Los movimientos, que son lentos y masivos, cambian la forma de la tierra dentro de esta. Por ello, en lugares como la Antártida, la gravedad es menor. En este caso, esta región se encuentra más cerca del centro del planeta.
De acuerdo con el estudio, este geoide antártico es un punto valle con longitud de onda larga.

¿Cómo reconstruyeron la depresión gravitacional de la Antártida?
Por medio de imágenes sísmicas del manto terrestre actual, los investigadores ejecutaron modelos físicos retrospectivos en computadoras. Pero reconstruir el pasado del manto requiere de simulaciones del flujo de rocas durante millones de años. Lo hicieron con el fin de comprobar hipótesis sobre las propiedades como la viscosidad o resistencia de las rocas del manto de la deformación.
De acuerdo con el científico entrevistado por el medio citado, "lo que más me sorprendió es la coherencia que parece tener la historia a largo plazo. La depresión gravitatoria no es una característica aleatoria y pasajera". Según el experto, estos cambios han sido geométricos y su fuerza es coherente con organizaciones internas de rocas.
Y justo este punto es lo que más llama la atención de los científicos, que la baja gravedad de lo que conocemos como la Antártida se formó al tiempo que esta región se cubría de hielo, hace casi 34 millones de años. Esta área se encuentra a 120 metros por debajo del promedio global.