La Registraduría respondió a la solicitud que hizo el presidente Gustavo Petro a la organización electoral para incluir a los maestros y a jóvenes menores de edad como jurados de votación para estos comicios del 08 de marzo.
El registrador nacional, Hernán Penagos, aseguró que no habrá un nuevo sorteo de los jurados y que legalmente ya fueron seleccionadas las personas entre los 18 y 60 años que cumplirán esta tarea.
“El sorteo de jurados se llevó a cabo con absoluta transparencia. Y si en alguna mesa de votación en concreto nos llega un reporte de que quieren más pluralidad de jurados, podemos tomar la decisión”, dijo.
Dijo que en ocasiones llegan solicitudes de los partidos políticos y de los candidatos para agregar algunos jurados en determinadas mesas de votación por diferentes motivos, pero no se puede adelantar un nuevo sorteo, porque los ciudadanos ya están en proceso de capacitación.
“No hay manera de cambiar la totalidad de los jurados de Colombia, entre otras razones porque ese sorteo se llevó a cabo de un universo de 2.400.000 personas entre 18 y 60 años que fueron presentadas por entidades públicas y privadas”, dijo.
“Insisto, los 860.000 jurados fueron sorteados de 2.400.000 personas. Inclusive, en esta oportunidad, aumentó en más de 200.000 los postulantes que se tenían en el pasado y quedamos muy animados por ese universo tan grande de jurados que fueron designados; luego, hoy estamos ya en el proceso de capacitación que es determinante para que cuenten los votos y diligencien las actas de la mejor manera y seguimos avanzando en temas coyunturales, que estamos atentos y listos para resolverlos”, añadió.
Transparencia en las elecciones
Dijo además que la transparencia en el proceso electoral está completamente garantizada y para ello se están tomando todas las medidas de auditoría para evitar problemas con el software o con cualquier otro elemento logístico el día de las votaciones.
“Queremos seguir comunicando cada una de las etapas parta que haya tranquilidad en el procesamiento de las elecciones. No solo se trata de garantizar una actividad operativa y gerencial impecable como lo hacemos en la Registraduría, hay otras circunstancias que pueden dar lugar a corrupción, pero no son competencia de la Registraduría, como la compra de votos, la corrupción al elector, la financiación ilegal de las campañas políticas, la utilización de recursos públicos en las campañas, estas conductas son delitos y los delitos deben perseguirse”, dijo.
Penagos dijo que estos posibles delitos electorales deben ser combatidos por los órganos de control como la Fiscalía, la Procuraduría y la Contraloría.