La decisión del Gobierno de levantar la suspensión general al porte de armas de fuego en Colombia abre un nuevo debate sobre seguridad ciudadana, prevención del delito y los límites que debe tener el acceso de los particulares a las armas. La medida modifica una política aplicada durante la última década y plantea interrogantes sobre sus posibles efectos en los homicidios y otros delitos.
Jairo Libreros, abogado, internacionalista, consultor y analista político, analizó la decisión en La FM y advirtió que no existen evidencias suficientes para afirmar que una mayor circulación legal de armas vaya a reducir la criminalidad. A su juicio, la experiencia colombiana de los últimos años tampoco permite sostener que la restricción haya cumplido el objetivo para el que fue establecida.
Libreros: la restricción al porte de armas “fracasó”
Para Libreros, la política implementada durante los gobiernos de Juan Manuel Santos y sus sucesores tenía un objetivo concreto: reducir los homicidios y, especialmente, el uso de armas de fuego en la comisión de estos delitos. Sin embargo, considera que los resultados de una década muestran que esa estrategia no alcanzó las metas previstas.
“10 años después está claro que ese decreto fracasó”, afirmó el analista durante la entrevista. Según explicó, no solo no se produjo una reducción sustancial de los homicidios, sino que también aumentó el uso de armas en este tipo de hechos.
Frente al levantamiento de la suspensión, Libreros descartó que necesariamente vaya a producirse una transformación significativa de la dinámica criminal. “En mi opinión, no va a haber ningún cambio”, sostuvo.
El experto también diferenció la situación colombiana de la estadounidense. Mientras en Estados Unidos existe un marco constitucional que reconoce el derecho a portar armas, en Colombia el porte no constituye un derecho general, sino una autorización o concesión sometida a las condiciones establecidas por el Estado.
Esta diferencia, según Libreros, es fundamental para evitar comparaciones directas entre ambos países y sus respectivos modelos de seguridad.
Estados Unidos muestra una posible disuasión, pero no es concluyente
Durante la conversación también se abordó uno de los principales argumentos a favor de una mayor circulación de armas: la posibilidad de que los delincuentes se abstengan de cometer delitos al saber que sus potenciales víctimas podrían estar armadas.
Libreros reconoció que sí existen estudios en Estados Unidos que apuntan hacia cierto efecto disuasorio, aunque advirtió que sus conclusiones no son generalizables.
“La evidencia sí indicaría que pueda haber un nivel de disuasión, pero no es concluyente”, señaló. Agregó que existe “mucha prevención” cuando las armas están presentes en conflictos derivados de situaciones de intolerancia.
El analista recomendó revisar la información recopilada por el FBI, que cuenta con observatorios y documentos especializados sobre la relación entre armas y criminalidad en los diferentes estados estadounidenses.
También puso sobre la mesa las cifras internacionales. Según los datos mencionados durante la entrevista, la tasa mundial de homicidios se ubica en 6,4 casos por cada 100.000 habitantes, mientras que Estados Unidos registra 5,6. Para Libreros, estos datos no permiten concluir que una mayor circulación de armas sea, por sí misma, responsable de una menor violencia.
En consecuencia, el experto considera que Colombia no cuenta actualmente con evidencia científica sólida para anticipar que el levantamiento de la suspensión reduzca los delitos, aunque tampoco existe suficiente evidencia para afirmar categóricamente que provocará un aumento de la violencia. El efecto de la nueva política, por tanto, deberá evaluarse a partir de sus resultados concretos en seguridad ciudadana.
Bloque de preguntas y respuestas
¿Qué decidió el Gobierno sobre el porte de armas de fuego en Colombia?
El Gobierno levantó la suspensión general al porte de armas de fuego, modificando la política aplicada durante la última década sobre la circulación de armas por parte de particulares.
¿Por qué se había suspendido el porte de armas de fuego en Colombia?
La medida adoptada en 2016 buscaba reducir la tasa de homicidios y, específicamente, disminuir el uso de armas de fuego en la comisión de estos delitos.
¿Qué dijo Jairo Libreros sobre la restricción al porte de armas?
Jairo Libreros señaló que, después de 10 años, la política no produjo una reducción sustancial de los homicidios y que aumentó el uso de armas en estos hechos.
¿Existe evidencia de que el porte legal de armas reduzca la criminalidad?
Según Libreros, no existe actualmente un estudio sólido que permita concluir que el porte legal de armas disminuya la criminalidad en Colombia.
¿Qué muestran los estudios sobre el porte de armas en Estados Unidos?
Algunos estudios en Estados Unidos señalan que la circulación de armas puede generar cierto efecto de disuasión frente al delito. Sin embargo, Libreros indicó que la evidencia no es concluyente ni puede trasladarse directamente al caso colombiano.