En el municipio de Rionegro, Antioquia, se llevó a cabo el último encuentro de la Federación Nacional de Departamentos (FND), una cumbre de alto nivel que reunió a varios de los gobernadores del país. El objetivo principal de este encuentro fue la construcción de un "documento blanco", un manifiesto técnico y político que reúne propuestas estructurales que serán entregadas al presidente electo de la República para marcar el rumbo de las regiones en el próximo cuatrienio.
Durante la jornada, el gobernador de Antioquia, Andrés Julián Rendón, se consolidó como una de las voces más fuertes en la exigencia de un proceso real de descentralización.
Para el mandatario regional, la financiación de los programas y proyectos que necesitan los departamentos hoy depende excesivamente de las decisiones de Bogotá, lo que frena el desarrollo local.
La lucha contra el centralismo
El gobernador Rendón fue tajante al señalar que el modelo administrativo actual de Colombia está agotado y que las regiones no pueden seguir esperando el aval de la capital para solucionar sus crisis más urgentes. Así lo explicó el mandatario antioqueño:
“Hay que quebrarle el espinazo al centralismo en Colombia. El centralismo en Colombia es el culpable de buena parte de los problemas que nos toca asumir a las regiones en los distintos rincones del país”. El proyecto de autonomía fiscal le costaría al Gobierno Nacional 11 Billones de pesos, mientras que las regiones ganarían 32 Billones para elegir sus destinos.
Este llamado fue respaldado por un bloque de gobernadores, alcaldes y congresistas presentes, quienes señalaron que la hoja de ruta de la descentralización debe basarse en tres pilares fundamentales: seguridad, autonomía fiscal y gestión directa de recursos.
Infraestructura: Las prioridades de Antioquia
Para el departamento de Antioquia, la descentralización no es solo un concepto teórico, sino una necesidad para ejecutar obras civiles que llevan años en planeación. Según lo expresado por Rendón, con una mayor autonomía financiera se podrían concretar proyectos de alto impacto como:
· El desarrollo y mejora de la vía Medellín-Quibdó.
· La construcción del Tren de Cercanías del Valle de Aburrá.
· La necesaria ampliación del aeropuerto internacional José María Córdova de Rionegro.
¿De dónde saldría el dinero?
La propuesta de las regiones busca que los recursos para estas obras no dependan de la "buena voluntad" del Gobierno Nacional, sino que provengan de fuentes fijas como los impuestos de renta y patrimonio, además de las transferencias directas del Sistema General de Regalías.
Al respecto, Juan Espinal, senador electo por el Centro Democrático, explicó la importancia de que la normativa nacional evolucione para permitir este manejo administrativo:
“Necesitamos que la descentralización administrativa y fiscal de la Constitución de 1991 se concrete y que los recursos sean administrados por los gobernadores y los alcaldes”.
Hacia el periodo 2026 – 2030
El encuentro en Rionegro marca el inicio de una presión regional sin precedentes. Con el amparo de la Constitución de 1991, que ya planteaba a Colombia como una república unitaria pero descentralizada, tanto gobernadores como alcaldes esperan que este "documento blanco" sea la base de la hoja de ruta del Congreso de la República para el periodo 2026 – 2030.
Las regiones advierten que sin autonomía económica, el desarrollo social y la seguridad seguirán siendo retos imposibles de cumplir desde los territorios.