Felipe Harman dejaría la dirección de la Agencia Nacional de Tierras (ANT) en las próximas horas para incorporarse a la campaña presidencial de Iván Cepeda, según confirmó La FM.
La salida de Harman se convertiría en la primera decisión concreta dentro de los ajustes que estaría promoviendo el presidente Gustavo Petro entre algunos de sus funcionarios, para fortalecer la estrategia electoral de la izquierda de cara a la segunda vuelta presidencial programada para el próximo 21 de junio.
Fuentes consultadas indicaron que la Casa de Nariño ha sido escenario de varias reuniones en las que se analiza el papel que podrían asumir algunos integrantes del Gobierno durante la recta final de la campaña presidencial.
En ese contexto, Petro habría planteado la posibilidad de que varios funcionarios abandonen sus cargos para participar activamente en la campaña de Cepeda. Entre ellos estarían el ministro del Interior, Armando Benedetti; el ministro de Trabajo, Antonio Sanguino; el ministro de Educación, Daniel Rojas; y el director de la ANT, Felipe Harman.
Gestión de Harman en la ANT
De acuerdo con la información conocida, Harman habría aceptado la propuesta y presentará su renuncia en las próximas horas. Mientras tanto, Benedetti aún no habría tomado una decisión definitiva sobre su permanencia en el Gobierno.
Desde la Agencia Nacional de Tierras ya se preparan los informes de balance de la gestión de Harman al frente de la entidad, documentos que serían divulgados en los próximos días y en los que se destacan los avances de la reforma agraria impulsada por el Gobierno.
Entre los resultados reportados por la entidad figuran 783.647 hectáreas gestionadas para campesinos y comunidades étnicas, así como la entrega de 346.939 hectáreas durante el gobierno de Gustavo Petro, beneficiando a más de 90.000 familias.
La ANT también reporta la formalización de 2,1 millones de hectáreas mediante más de 41.000 títulos de propiedad, además de la ampliación y constitución de resguardos indígenas y la titulación de consejos comunitarios afrodescendientes.
La salida de Harman se produce cuando el Gobierno intensifica las reuniones políticas y electorales para enfrentar la segunda vuelta presidencial, en la que Iván Cepeda buscará imponerse frente a Abelardo de la Espriella, quien obtuvo una alta votación en la primera vuelta del pasado domingo.
Fajardo pone condiciones para definir su apoyo en la segunda vuelta presidencial
En medio de la expectativa por la decisión que tomará Sergio Fajardo de cara a la segunda vuelta presidencial, el excandidato presentó este miércoles el denominado “Decálogo del millón de votos”, un documento en el que reúne diez principios que, a su juicio, representan las prioridades de los más de un millón de colombianos que respaldaron su candidatura en la primera vuelta.
Aunque Fajardo no anunció un apoyo formal ni a Iván Cepeda, ni a Abelardo de la Espriella, sí dejó claro cuáles son las líneas programáticas que considera fundamentales para el futuro del país y que, implícitamente, se convierten en una hoja de ruta para cualquier eventual conversación política.
El primer punto del documento plantea poner fin a la polarización y al odio. El exalcalde de Medellín sostuvo que la democracia también se defiende a través de las palabras y en ese sentido, rechazó la creciente división política en Colombia.
El excandidato hizo un llamado a los aspirantes presidenciales para que moderen el tono del debate público y dejen de considerar a sus adversarios como enemigos.
Otro de los aspectos centrales del decálogo es la defensa de la Constitución de 1991 y el rechazo a una eventual Asamblea Constituyente. Fajardo insistió en la necesidad de respetar el equilibrio institucional y la independencia de los poderes públicos, al tiempo que advirtió que cualquier intento de modificar la arquitectura constitucional generaría riesgos para la estabilidad democrática.
La lucha contra la corrupción ocupa un lugar destacado dentro del documento. Bajo la consigna de “cero impunidad, cero corrupción”, el exgobernador de Antioquia propuso una auditoría rigurosa a la actual administración y la adopción de medidas que permitan garantizar la transparencia en el manejo de los recursos públicos.
En materia de seguridad, Fajardo marcó distancia con la política de Paz Total impulsada durante el actual gobierno. En el texto afirma que Colombia necesita una agenda seria de seguridad y presencia estatal en los territorios para enfrentar el narcotráfico, el crimen organizado y los grupos armados ilegales.