Más de 25.000 habitantes del municipio de Tibú, en la región del Catatumbo, permanecen sin el servicio de gas domiciliario luego de que la empresa Proviservicios anunciara la suspensión temporal de sus operaciones debido a amenazas de grupos armados ilegales.
La decisión fue comunicada por la compañía mediante un comunicado oficial, en el que explicó que la medida busca salvaguardar la integridad de sus trabajadores ante las condiciones de inseguridad que persisten en la zona.
"Con el fin de proteger la vida e integridad de nuestros colaboradores, se suspenden temporalmente las actividades operativas y la prestación del servicio de gas, hasta contar con las garantías de seguridad necesarias", indicó la empresa.
Proviservicios también informó que la estación de regulación presenta fallas técnicas que no han podido ser atendidas, debido a que el personal no ha podido acceder al lugar por razones de seguridad, lo que impide restablecer el suministro.
Esta no es la primera vez que el servicio se ve afectado. Durante el último año, la distribución de gas domiciliario ha sido suspendida en varias oportunidades como consecuencia de las acciones violentas que se registran en esta zona del Catatumbo.
Gremios rechazan la suspensión:
El presidente de la seccional Norte de Santander de la ANDI, Francisco Unda, rechazó la suspensión del servicio y advirtió sobre las consecuencias sociales y económicas que genera este tipo de hechos.
"No es la primera vez que un servicio público esencial sufre afectaciones. Las principales víctimas de estas acciones son las comunidades y la población civil. Es importante insistir en que la violencia ejercida por las disidencias de las FARC y el ELN en el Catatumbo constituye una violación al Derecho Internacional Humanitario", afirmó el dirigente gremial.
Unda advirtió que la suspensión del servicio de gas obligará a cientos de familias y establecimientos comerciales a recurrir nuevamente al uso de cilindros, lo que incrementará los costos de funcionamiento y podría generar un aumento en los precios de productos y servicios.
"Nos tocó sacar nuevamente el cilindro de gas y pagar hasta 120 mil pesos por recargarlo. Es un gasto muy fuerte para el bolsillo, pero no tenemos otra opción con lo que está pasando", relató un habitante del municipio.
La incertidumbre sobre la fecha de restablecimiento del servicio también mantiene preocupada a la comunidad, que teme una prolongada interrupción del suministro.
Otros servicios esenciales también presentan afectaciones:
La crisis de seguridad también ha impactado la prestación de otros servicios públicos en el Catatumbo.
El pasado 27 de junio, un trabajador de la firma contratista DISICO, al servicio de CENS Grupo EPM, resultó gravemente herido tras activar un artefacto explosivo instalado en un campo minado en la vereda Kilómetro 28, zona rural de Tibú, cuando realizaba labores de mantenimiento en la infraestructura eléctrica.
Como consecuencia de este tipo de hechos, varias empresas de servicios públicos han limitado el ingreso de su personal a sectores rurales del municipio.
Además, desde hace varias semanas, habitantes de Tibú reportan fallas en los servicios de internet y telefonía, inconvenientes que tampoco han podido ser solucionados debido a las restricciones de acceso impuestas por la situación de orden público.
La interrupción de estos servicios esenciales continúa afectando la calidad de vida de los habitantes, así como la actividad comercial, el funcionamiento de las empresas y la competitividad de uno de los municipios más importantes de la región del Catatumbo.
Claves de la noticia
¿Cuántos usuarios afectados por la suspensión del servicio?
Más de 25 mil personas están en este momento sin el suministro de gas domiciliario en el municipio de Tibú, a raíz de este hecho.
¿Qué otros servicios esenciales están afectados en la región?
Desde hace varias semanas, el servicio de internet y telefonía está presentando fallas en la región, las cuales no han logrado ser reparadas por la imposibilidad de ingresar a la zona por la presencia de actores armados.