Las recientes declaraciones del general en retiro Jorge Ricardo Hernández volvieron a poner en el centro de la discusión uno de los episodios más polémicos relacionados con la política de paz del Gobierno Nacional. El oficial aseguró que la decisión de detener una caravana de siete camionetas el 23 de julio de 2024 terminó costándole su cargo como comandante de la Cuarta Brigada del Ejército.
Según relató Hernández, dentro de los vehículos se movilizaban Alexánder Díaz Mendoza, alias Calarcá; Édgar de Jesús Orrego Arango, alias Leo o Firu, comandante del frente 36; Erlison Chavarría Escobar, alias Ramiro, líder del frente 18, además de otras personas vinculadas a las disidencias de las Farc.
El caso causó una fuerte polémica nacional porque los ocupantes se transportaban en camionetas de la Unidad Nacional de Protección (UNP). Aunque algunos de ellos tenían reconocimiento como integrantes de los procesos de diálogo impulsados por el Gobierno Nacional, el procedimiento generó cuestionamientos sobre el uso de recursos estatales para la movilización de miembros de estructuras armadas ilegales.
La situación derivó en una discusión política y jurídica que involucró a las Fuerzas Militares, la Fiscalía y al propio Gobierno Nacional.
Los detalles revelados por el excomandante de la Cuarta Brigada
En sus declaraciones, el general en retiro señaló que durante el procedimiento las autoridades encontraron elementos que llamaron la atención de los investigadores, entre ellos computadores, dinero en efectivo y armas.
Según Hernández, la actuación de los uniformados se realizó dentro de las facultades legales que tenían en ese momento y respondió a la necesidad de verificar quiénes se movilizaban en la caravana.
Las revelaciones también reabrieron el debate sobre los límites de la actuación militar frente a integrantes de grupos armados que participan en procesos de negociación con el Gobierno Nacional y sobre las garantías otorgadas dentro de la denominada política de paz total.
El episodio sigue siendo recordado como uno de los momentos de mayor tensión entre sectores del Gobierno y algunos altos mandos militares durante el actual mandato presidencial.
Gobernador de Antioquia cuestionó nuevamente al presidente Petro
Tras conocerse las declaraciones del general Hernández, el gobernador de Antioquia, Andrés Julián Rendón, reaccionó con duras críticas contra el presidente Gustavo Petro y defendió la actuación de los oficiales que participaron en el procedimiento.
El mandatario aseguró que la captura de alias Calarcá se realizó de manera legítima y cuestionó la posterior decisión que permitió su liberación.
“Calarcá le tiene la cola pisada a Petro; por eso lo soltó y ordenó soltarlo, en julio de 2024, cuando mi general Hernández y mi general Fajardo ordenaron su captura y una fiscal local incluso la aseguró”, manifestó el gobernador de Antioquia.
Rendón también aprovechó para referirse a hechos de violencia que, según ha denunciado en diferentes oportunidades, estarían relacionados con estructuras criminales que operan en varias regiones del país.
Críticas a la política de paz total
El gobernador también cuestionó los beneficios otorgados a integrantes de grupos armados ilegales en medio de los procesos de negociación adelantados por el Gobierno Nacional.
En ese sentido, hizo referencia a alias Calarcá y a otros integrantes de las disidencias de las Farc, asegurando que las medidas adoptadas por el Ejecutivo han debilitado la capacidad del Estado para combatir a estas organizaciones.
“Pero después llegó Petro dándole un salvoconducto a este criminal, a él y sus secuaces para asesinar, para secuestrar y para ejercer terror no solo en Antioquia sino en el país. El deber de los soldados y policías es honrar la Constitución del 91”, afirmó Rendón.
Las declaraciones se producen en medio de un contexto de preocupación por la situación de orden público en varias zonas de Antioquia, donde las autoridades han denunciado acciones violentas atribuidas a grupos armados ilegales.
Un caso que sigue generando debate
El general en retiro Jorge Ricardo Hernández hace parte de los cerca de 70 generales que han salido de las Fuerzas Militares durante el actual Gobierno. Sus declaraciones vuelven a poner sobre la mesa las tensiones existentes entre la estrategia de paz impulsada por el Ejecutivo y las actuaciones operativas de la Fuerza Pública.
Mientras algunos sectores consideran que los procesos de negociación requieren mecanismos especiales para facilitar los acercamientos con los grupos armados, otros advierten que decisiones como la liberación de cabecillas pueden generar incertidumbre frente a la aplicación de la justicia y la seguridad en los territorios.
Las revelaciones sobre lo ocurrido el 23 de julio de 2024 continúan alimentando el debate político sobre los alcances de la paz total y el papel que deben desempeñar las Fuerzas Militares frente a quienes participan en procesos de diálogo con el Gobierno Nacional.
Las claves de la noticia en tres preguntas
¿Qué reveló el general Jorge Ricardo Hernández?
El excomandante de la Cuarta Brigada aseguró que la decisión de detener una caravana en la que se movilizaban alias Calarcá y otros integrantes de las disidencias de las Farc terminó costándole su cargo dentro del Ejército.
¿Por qué fue polémico el procedimiento?
Porque los integrantes de las disidencias se movilizaban en camionetas de la Unidad Nacional de Protección (UNP), lo que generó cuestionamientos sobre el uso de estos vehículos y las garantías otorgadas dentro de los procesos de paz.
¿Qué dijo el gobernador de Antioquia?
Andrés Julián Rendón cuestionó nuevamente al presidente Gustavo Petro por la liberación de alias Calarcá y aseguró que esa decisión ha tenido consecuencias para la seguridad y el orden público en el país.