A través de un video difundido en redes sociales, una ciudadana denunció entre lágrimas el violento intento de hurto del que fue víctima junto a su esposo, Luis Eduardo, mientras transitaban por el puente de la calle 134 con Autopista Norte.
Un trayecto que terminó en pesadilla
El hecho ocurrió cuando la pareja se desplazaba en una patineta eléctrica, un medio de transporte cada vez más común en la ciudad, pero también convertido en blanco de la delincuencia.
Según el relato de la afectada, fueron interceptados por un grupo de sujetos que se movilizaban en bicicletas, quienes les cerraron el paso de forma agresiva. La mujer describió cómo los delincuentes desenfundaron armas blancas de gran tamaño y uno de ellos fingió portar un arma de fuego para intimidarlos.
“Se nos atraviesan con unos cuchillos gigantes y un tipo hace como si tuviera una pistola”, relató la víctima, aún en estado de shock.
Resistencia y desesperación
Pese a la superioridad numérica de los asaltantes, la pareja reaccionó para defender su integridad. Luis Eduardo se enfrentó a los sujetos utilizando su casco y propinando golpes para repeler el ataque.
La mujer narró que uno de los delincuentes intentó apuñalarla para arrebatarle su teléfono celular.
“Otro tipo se viene con el cuchillo a clavármelo a mí (...)cuando me trata de quitar el celular, yo se lo rapo y con el mismo celular se lo meto en la cabeza”, explicó.
Ante la resistencia de la pareja y la visibilidad del sector, los atacantes optaron por huir sin lograr su cometido. Las víctimas resultaron ilesas, aunque profundamente afectadas a nivel psicológico.
Un llamado urgente al Distrito
El video, que rápidamente se volvió viral bajo el numeral #INSEGURIDAD, no solo expone el caso, sino que lanza una fuerte crítica a la gestión de la seguridad en la ciudad.
La víctima dirigió un mensaje directo al alcalde mayor, Carlos Fernando Galán, en el que exigió resultados concretos y mayor presencia policial en puntos críticos como puentes peatonales y ciclorrutas.
El caso reabre el debate sobre la seguridad en el norte de Bogotá, donde ciudadanos aseguran sentirse vulnerables incluso a plena luz del día y en zonas de alto tráfico.