La Dirección de Carabineros y Protección Ambiental adelanta el desarrollo de la denominada 'Ruta Carabinera', en los departamentos de Cundinamarca y Boyacá, una estrategia de presencia en zonas rurales que busca fortalecer la seguridad y la protección del capital natural.
La iniciativa se encuentra en una nueva fase luego de haber recorrido previamente los departamentos de Caldas y Quindío, ampliando su cobertura territorial hacia el centro del país. El despliegue se concentra en corredores rurales estratégicos y áreas de especial importancia ambiental.
Recorridos por municipios y vías veredales
En esta etapa, la Ruta Carabinera avanza por municipios como Subachoque, Zipaquirá, Sesquilé, Tocancipá, Chocontá, Villapinzón y Tunja. Estas localidades cuentan con amplias zonas rurales y veredales donde se desarrollan actividades productivas y ambientales relevantes. El recorrido supera los 150 kilómetros transitados por caminos veredales, lo que permite una presencia directa en territorios donde el acceso institucional suele ser limitado.
Durante el desplazamiento por estas zonas, se han llevado a cabo encuentros comunitarios con líderes campesinos y habitantes del sector rural. Las jornadas buscan establecer contacto directo con las comunidades, escuchar sus preocupaciones y conocer las dinámicas propias de cada territorio. Este acercamiento se realiza en puntos considerados estratégicos por su ubicación, conectividad y valor ambiental.
Acciones preventivas y enfoque ambiental
Uno de los ejes principales del recorrido es la protección del capital natural. En ese marco, se han desarrollado jornadas orientadas a la prevención de delitos ambientales y a la identificación de economías ilícitas, que afectan la seguridad y sostenibilidad de las zonas rurales. Las acciones se enfocan en la prevención y en la detección temprana de riesgos que puedan impactar los ecosistemas y la convivencia en el campo.
Además, se han realizado actividades pedagógicas dirigidas a niños, niñas y adolescentes de las comunidades visitadas. Estas jornadas educativas abordan temas relacionados con el cuidado del entorno, la protección ambiental y la importancia de la legalidad en los territorios rurales. El componente pedagógico busca fortalecer la conciencia ambiental desde edades tempranas y promover prácticas responsables en las comunidades.
Liderazgo femenino en el desarrollo de la estrategia
El despliegue de la Ruta Carabinera cuenta con una participación significativa de mujeres carabineras. Cerca de 45 uniformadas, pertenecientes a unidades como la Sección Montada Femenina y el Escuadrón Femenino de Operaciones Rurales, encabezan las jornadas de acercamiento comunitario. Su presencia se ha enfocado en el trabajo directo con las comunidades rurales y en el desarrollo de actividades preventivas y pedagógicas.
De acuerdo con la información entregada por la Dirección de Carabineros y Protección Ambiental, la “Ruta Carabinera” se consolida como una herramienta para fortalecer la seguridad rural, promover la articulación interinstitucional y recopilar información clave para la toma de decisiones. La estrategia prioriza la presencia en territorio, el diálogo con las comunidades y la prevención de riesgos antes que la reacción ante hechos consumados.
El avance de la Ruta Carabinera continuará en distintos puntos del país, con el objetivo de mantener presencia institucional en zonas rurales y contribuir a la protección del capital natural y la seguridad en el campo colombiano.