Un campo minado con cinco artefactos explosivos improvisados fue localizado y destruido de manera controlada, en el sur del país, como resultado de operaciones militares desarrolladas en el departamento del Guaviare.
La intervención se llevó a cabo en la vereda Barranquillita, jurisdicción del municipio de Miraflores, un territorio donde se registra tránsito permanente de comunidades campesinas y transporte local.
La operación fue ejecutada por tropas del Batallón de Selva N.° 51, unidad adscrita a la Vigésima Segunda Brigada de Selva, en el marco de maniobras militares adelantadas bajo el Plan de Campaña Ayacucho Plus.
Durante las labores de reconocimiento del área, los uniformados identificaron la presencia de los explosivos, dispuestos de forma que configuraban un campo minado en inmediaciones de caminos utilizados por la población civil.
Ubicación y destrucción de los explosivos
Una vez confirmado el hallazgo, el Grupo de Explosivos y Demoliciones (EXDE) activó los protocolos de seguridad establecidos para este tipo de situaciones, delimitando un perímetro preventivo alrededor del área afectada.
Este procedimiento permitió descartar la presencia de más minas antipersonal u otros artefactos similares que pudieran representar un riesgo adicional para quienes transitan por el sector.
Tras la verificación del terreno, los especialistas procedieron a la destrucción controlada de los cinco artefactos explosivos improvisados, una acción que buscó reducir cualquier posibilidad de detonación accidental.
Las labores se realizaron sin que se reportaran afectaciones a la población civil ni a los integrantes de la Fuerza Pública que participaban en el operativo.
Riesgos para la población y señalamiento de responsables
De acuerdo con la información recopilada durante la operación, los explosivos habrían sido instalados por integrantes de la Estructura Primera Armando Ríos, un grupo residual de las disidencias de las FARC, que mantiene presencia en esta zona del departamento.
La ubicación de los artefactos representaba un riesgo directo para campesinos, transportadores y menores de edad que se movilizan de manera habitual por la vereda Barranquillita y sus alrededores.
La instalación de este tipo de dispositivos es considerada una infracción grave al derecho internacional humanitario, debido a que se trata de métodos y medios de guerra no convencionales que no distinguen entre objetivos militares y población civil. En este caso, el campo minado se encontraba en un entorno donde no existe señalización visible que advierta sobre la presencia de explosivos.
Contexto operacional en la región
La aparición de campos minados en este sector se da en un contexto de operaciones militares continuas en el sur del Guaviare, donde las autoridades han intensificado su presencia.
Según el Ejército, esas acciones se relacionan con la presión operacional ejercida por las tropas en el territorio, lo que ha derivado en el cierre de corredores asociados al narcotráfico y en la restricción de posibles rutas de escape utilizadas por grupos armados ilegales.
Desde la Brigada de Selva N.° 22 se indicó que las operaciones en la región continúan orientadas a la neutralización de amenazas, con énfasis en la reducción de riesgos para la población civil.
Las acciones desarrolladas en Miraflores se suman a otros procedimientos similares adelantados en áreas rurales del departamento, donde la presencia de artefactos explosivos sigue siendo un factor de riesgo para las comunidades.