Colombia y Estados Unidos avanzan en una nueva etapa de cooperación en materia de seguridad y defensa, con el objetivo de fortalecer la lucha contra el narcotráfico y las estructuras del crimen organizado transnacional.
De acuerdo con la información oficial, el ministro de Defensa, mayor general en retiro Juan Carlos Mora, sostuvo una reunión con el comandante del Comando Sur de Estados Unidos, general Francis L. Donovan, quien se encuentra en Colombia para reunirse con la nueva cúpula militar y revisar los esfuerzos conjuntos contra las organizaciones narcotraficantes.
Un encuentro que se produce en medio de un giro en las relaciones de seguridad entre Bogotá y Washington durante el Gobierno del presidente Abelardo de la Espriella.
Según trascendió, el Comando Sur señaló que la visita busca fortalecer la alianza entre los dos países y avanzar en acciones coordinadas contra lo que Estados Unidos identifica como organizaciones narcoterroristas.
Por su parte, el ministerio de Defensa colombiano, destacó que "la agenda incluye además la participación de Colombia en la Coalición de las Américas Contra los Cárteles, conocida como A3C, una iniciativa regional promovida por Estados Unidos para coordinar capacidades y esfuerzos contra las organizaciones dedicadas al narcotráfico y el crimen organizado".
Colombia, miembro de la coalición contra los cárteles
Como contexto previo a este encuentro, hay que recordar que Colombia fue incorporada como el miembro número 19 de la A3C, una decisión anunciada en agosto por el secretario de Guerra estadounidense, Pete Hegseth.
En ese momento, Hegseth aseguró que el presidente Abelardo de la Espriella había autorizado operaciones militares conjuntas con Estados Unidos en territorio colombiano para enfrentar el narcoterrorismo y las redes criminales.
“Me enorgullece anunciar que Colombia se unirá a la A3C, convirtiéndose en el miembro número 19”, afirmó Hegseth durante una reunión de la coalición en Panamá.
La nueva orientación implica una mayor coordinación entre las Fuerzas Militares colombianas y las estadounidenses, especialmente en inteligencia, vigilancia, interdicción y operaciones contra las rutas y estructuras del narcotráfico.
De hecho, la visita del general Donovan tiene un componente operativo. Este jueves está previsto que se desplace a Tumaco, Nariño, una zona estratégica para la lucha contra el narcotráfico y la salida de cocaína hacia Centroamérica y Estados Unidos, acompañado por altos mandos militares colombianos.
Una alianza que busca pasar de la cooperación a las operaciones
Luego de la reunión que se dio este 27 de agosto, el Gobierno colombiano sostiene que el objetivo es convertir esta nueva relación con Estados Unidos en acciones concretas contra las organizaciones criminales.
En ese sentido, se destaca que la cooperación se desarrolla además, en un momento en que el Comando Sur ha reforzado su estructura para combatir las redes de narcotráfico en el hemisferio. Estados Unidos activó recientemente una Fuerza de Tarea Conjunta para coordinar operaciones militares con países aliados y enfrentar las amenazas criminales regionales.
Una determinación que para Colombia, puede significar un mayor acceso a capacidades de inteligencia, tecnología, entrenamiento y apoyo operacional estadounidense.
La apuesta también tiene una dimensión regional: Washington busca que los países de la zona compartan información y capacidades para atacar no solamente a los grupos armados, sino también las rutas, las finanzas y las redes internacionales que permiten el funcionamiento de los grandes carteles.
El debate por la presencia de tropas extranjeras
Sin embargo, el nuevo esquema de cooperación también ha abierto un debate político y jurídico en Colombia: Sectores de oposición cuestionan el alcance de las operaciones conjuntas y advierten sobre las implicaciones constitucionales de permitir la presencia o participación de fuerzas militares estadounidenses en territorio nacional.
La discusión se concentra, entre otros aspectos, en el artículo 173 de la Constitución, que establece entre las atribuciones del Senado la de permitir el tránsito de tropas extranjeras por el territorio de la República.
Por eso, uno de los puntos que tendrá que aclararse es cuál será exactamente el alcance de las operaciones anunciadas, qué tipo de participación tendrán las fuerzas estadounidenses y bajo qué mecanismos jurídicos se desarrollarán.
El Gobierno, entretanto, defiende la cooperación como una herramienta para enfrentar una amenaza que considera transnacional y que, por sus características, requiere coordinación entre diferentes países.
Así, la llegada del comandante del Comando Sur y la reunión con el ministro de Defensa y la nueva cúpula militar representan un paso más en el acercamiento entre Colombia y Estados Unidos.
Una relación que, después de un periodo de fuertes tensiones durante el Gobierno anterior, vuelve a tener la seguridad y la lucha contra el narcotráfico como uno de sus principales ejes.
Cuatro preguntas con las claves de la noticia
¿Qué está pasando entre Colombia y Estados Unidos?
Los dos países están fortaleciendo su cooperación militar y de seguridad para combatir el narcotráfico y el crimen organizado. El comandante del Comando Sur, general Francis Donovan, se encuentra en Colombia para reunirse con la nueva cúpula militar y coordinar acciones contra estas estructuras.
¿Qué es la A3C?
Es la Coalición de las Américas Contra los Cárteles, una iniciativa regional impulsada por Estados Unidos para unir capacidades de diferentes países y enfrentar las organizaciones dedicadas al narcotráfico y el crimen organizado. Colombia fue incorporada como su miembro número 19.
¿Qué significa que se hablen de operaciones conjuntas?
Significa que Colombia abrió la puerta a una cooperación operacional más directa con Estados Unidos para combatir organizaciones narcoterroristas. Esto podría involucrar intercambio de inteligencia, apoyo logístico, entrenamiento, vigilancia y eventualmente operaciones coordinadas, aunque el alcance concreto de esa participación debe ser precisado.
¿Por qué existe un debate jurídico?
Porque la eventual presencia o participación de tropas estadounidenses en territorio colombiano plantea preguntas sobre los procedimientos constitucionales aplicables. Sectores políticos han llamado la atención sobre el artículo 173 de la Constitución y la competencia del Senado frente al tránsito de tropas extranjeras. El debate está precisamente en determinar el alcance jurídico de las operaciones anunciadas y las condiciones bajo las cuales podrían ejecutarse.