Las extorsiones se han convertido, desde hace años, en una de las principales economías ilícitas de los grupos criminales, siendo los comerciantes, empresarios, tenderos, ganaderos y hasta las trabajadoras sexuales las principales víctimas.
El problema, aunque es de conocimiento público, no ha podido ser controlado por las autoridades. Muestra de ello es la creciente cifra de casos que pone en jaque las estrategias de prevención.
Datos del Ministerio de Defensa revelan que en los primeros tres meses de este año se alcanzó una cifra récord con 2.914 casos que, incluso, supera los reportes de los últimos diez años en Colombia.
Lo más preocupante es que a los ojos de la Policía Nacional, según su director, el general William Rincón, este aumento en el número de denuncias, no significa que los casos se hayan disparado.
"El aumento del número de denuncias no necesariamente implica un incremento en los casos de extorsión. Verificando el sistema de denuncias y realizando el comparativo del primero de enero al 31 de marzo del año 2025 con el 2026, se puede evidenciar un aumento del 13.1 %", dijo el general.
La crisis en el Atlántico: comerciantes contra las cuerdas
La realidad que se vive en las regiones es otra. La FM conoció el testimonio de un comerciante extorsionado en el norte de Barranquilla, y que demuestra la lamentable realidad y la historia que vive la mayoría de personas que quieren emprender en el Atlántico.
"Tenía un negocio en el norte de Barranquilla y un día cualquiera recibo una llamada de un número desconocido diciéndome que en varias ocasiones me habían llamado, pero que yo no contestaba y que ellos no me querían hacer ningún daño, que me iban a citar con otros comerciantes en Malambo y me tocó cerrar el negocio finalmente porque uno no sabe qué le pueden hacer ellos a uno", contó la víctima.
La crisis continúa expandiéndose y no afecta únicamente a los comerciantes de sectores populares del sur de la ciudad, sino a pequeños empresarios y tenderos del norte.
Las amenazas, según las investigaciones, vienen desde las cárceles y de miembros de grupos criminales como Los Costeños, que declaran a las víctimas como "objetivos militares".
"Cuando la persona me llamó, me dijo que eran de Los Costeños y pues me asusté mucho. Le mandé el teléfono a la persona en el Gaula y después me llamó y me dijo que me estaban llamando de la cárcel de Valledupar. Me dijo que sí, que él estaba llamando a más gente, que ese teléfono ya lo tenían en la mira", agregó.
Mientras los comerciantes se ven obligados a cerrar sus negocios, diferentes sectores piden que haya coordinación entre los alcaldes, el gobernador y las autoridades para combatir este delito.
Ciudades capitales, las preferidas por los criminales
El teniente coronel Omar Camilo Martínez Fuentes, jefe Seccional de Investigación Criminal del Gaula de la Policía Nacional, reveló cuáles son las regiones más afectadas por este delito.
"Desde luego las ciudades capitales, por la misma cantidad de habitantes, podría referirle Bogotá, Barranquilla y Medellín, que son las ciudades capitales donde más se nos presenta este tipo de modalidad, haciendo uso de los dispositivos electrónicos en la modalidad digital", dijo el coronel.
Pero, la dinámica es similar en la mayoría de regiones del país, donde este delito sigue creciendo.
Magdalena, otra región azotada por la extorsión
En Magdalena el panorama es similar. La extorsión se convirtió en una de las mayores preocupaciones que golpea, incluso, a vendedores de café, mototaxistas, pequeños tenderos, ganaderos y trabajadores informarles. Así lo denuncia el concejal Juan Carlos Esmeral.
"Todo lo que pasa en la ciudad quieren encargárselo a las Autodefensas Campesinas de Santa Marta, cuando sabemos que la mayoría de las extorsiones que se hacen en la ciudad son delincuencia común" dijo el concejal.
Además, denunció que "la Policía no está haciendo absolutamente nada por aquella señora que vende pan o que tiene un salón de belleza de barrio para que no la extorsionen. O a la señora que tiene una tienda, que con eso mantiene a su familia y que de ahí tenga que sacar $200 mil o $300 mil mensuales para pagárselo a unos delincuentes que van a extorsionarla".
Las Autodefensas Conquistadoras de la Sierra, conocidos como Los Pachenca, y organizaciones de delincuencia común, son los principales responsables de este delito.
Por eso, en Santa Marta, los comerciantes formales del centro de la ciudad piden incentivar las denuncias para combatir este crimen.
Las modalidades de extorsión
La Seccional de Investigación Criminal del Gaula de la Policía Nacional reporta que son cuatro las modalidades que utilizan estas redes:
- Suplantación de grupos armados ilegales.
- Suplantación de familiares.
- Falsos servicios de empresas.
- Extorsión por información íntima.
Aunque avanzan las campañas de prevención, las cifras demuestran que los casos están desbordados, poniendo en 'jaque' a la Fuerza Pública, mientras cientos de comerciantes se ven obligados a pagar las extorsiones o cerrar sus negocios.