Entre las víctimas se encuentran tres menores de edad y un comerciante. La alarmante situación refleja la crisis de orden público que azota a los municipios de Tibú y El Tarra, en Norte de Santander.
La región del Catatumbo enfrenta una grave escalada de violencia debido a los constantes enfrentamientos entre el ELN y las disidencias de las Farc. Este conflicto ha fortalecido el delito del secuestro en la zona, utilizado por los grupos al margen de la ley como una herramienta clave para su financiación económica y el control del territorio.
Los casos que indignan a la comunidad
Uno de los hechos que ha generado mayor indignación es el secuestro de dos menores de edad, quienes son estudiantes del colegio Monseñor Díaz Plata, en el corregimiento de Pacelly, municipio de El Tarra.
De forma simultánea, en el municipio de Tibú, un reconocido comerciante (propietario de un supermercado local) y su hijo menor de edad fueron interceptados y llevados por hombres armados mientras se movilizaban por la zona.
La vida convertida en un negocio
Olguín Mayorga, representante de las víctimas de la violencia en Norte de Santander, expresó su profunda preocupación en declaraciones para La FM:
"Nos preocupa que en las últimas 24 horas cuatro personas hayan sido secuestradas, entre ellas tres menores de edad. La vida se ha convertido en un negocio y quienes no pagan terminan siendo víctimas de reclutamiento", indicó el representante de las víctimas.
Mayorga también señaló que estos crímenes podrían estar directamente relacionados con retaliaciones por el no pago de extorsiones, un flagelo que asfixia de forma constante a los comerciantes y empresarios del Catatumbo.
Cifras alarmantes y silencio por temor
De acuerdo con los datos entregados por diversas organizaciones sociales, en lo que va del año 2026 ya se han registrado aproximadamente 60 casos de secuestro en la región del Catatumbo.
A pesar de la magnitud de la crisis, la comunidad permanece amedrantada y prefiere guardar silencio ante las constantes amenazas de los grupos armados. Mientras el ELN y las disidencias de las Farc se cruzan acusaciones mutuas, las familias locales quedan atrapadas en medio de la presión económica y el control territorial.
Se incrementa la instalación de campos minados en el Catumbo
El representante de la Asociación Nacional de Víctimas, Olguín Mayorga, informó que un campesino resultó herido en una de sus extremidades, tras caer en un campo minado.
Este líder social aseguró que el hecho se registró en la vereda El Retiro, en límites con Orú 7, zona rural del municipio de Tibú, en Norte de Santander.
Este hecho enciende las alarmas entre la comunidad campesina, asegurando que sus caminos veredales nuevamente están minados, representando un riesgo para sus vidas.
Según el Sistema de Análisis de Grupos Armados en Colombia, Tibú, El Tarra, Teorama, Convención y El Carmen son los municipios de la región del Catatumbo, donde más se concentran este tipo de artefactos.
Preguntas Claves del tema
¿Cuántas personas secuestradas en las últimas 24 horas?
Cuatro personas en total, tres son menores de edad, uno de los hechos que ha generado mayor indignación es el secuestro de dos menores de edad, quienes son estudiantes del colegio Monseñor Díaz Plata, en el corregimiento de Pacelly, municipio de El Tarra.
De forma simultánea, en el municipio de Tibú, un reconocido comerciante (propietario de un supermercado local) y su hijo menor de edad fueron interceptados y llevados por hombres armados mientras se movilizaban por la zona.
¿Cuántas personas secuestradas en el útimo año en la zona del Catatumbo?
De acuerdo con los datos entregados por diversas organizaciones sociales, en lo que va del año 2026 ya se han registrado aproximadamente 60 casos de secuestro en la región del Catatumbo.
¿Esto obedece a enfrentamientos entre ELN y Disidencias de las Farc?
Las autoridades, indican que es el resultado de los enfrentamientos constantes de estos dos grupos armados.
¿Los grupos armados buscan un objetivo económico con el secuestro?
El representante de las víctimas de la violencia, Olguín Mayorga señaló que estos crímenes podrían estar directamente relacionados con retaliaciones por el no pago de extorsiones, un flagelo que asfixia de forma constante a los comerciantes y empresarios del Catatumbo.