La población de los corregimientos de Angalia y Filo Gringo, zona rural del municipio de El Tarra, en la región del Catatumbo, manifiesta que desde horas de la noche del pasado sábado 9 de mayo y la madrugada de este domingo se adelantan operaciones militares, vía terrestre y aérea, contra campamentos del ELN.
Hay temor en la población por quedar en medio de un enfrentamiento armado.
Olguín Mayorga, representante de las víctimas de Norte de Santander, dijo a La FM: “La comunidad nos reporta que se vienen registrando bombardeos por parte de la Fuerza Pública. Esto ha originado temor en la población, pues a muchas personas les da miedo salir de sus propias viviendas, pero afortunadamente la comunidad se encuentra bien”.
Hay un triángulo geográfico entre los corregimientos de Filogringo, Las Lajas, Angalia e incluso Versalles, donde el ELN y las disidencias de las Farc se disputan el territorio. Allí no cesan los enfrentamientos entre estos dos grupos armados desde hace año y medio, situación que ha originado el desplazamiento de familias campesinas.
¿Los bombardeos son solamente contra el ELN?
“Nos imaginamos que estos bombardeos se registran contra los dos grupos armados, pero se ha conocido que casi siempre se han realizado contra el ELN. No entendemos cómo ha mantenido el Gobierno Nacional los diálogos de paz con las Farc si este grupo armado sigue ocasionando acciones violentas en la región”, dijo Olguín Mayorga, representante de las víctimas en Norte de Santander.
Se espera conocer un balance por parte del Ejército Nacional sobre los resultados de esta operación militar ejecutada contra el ELN en la zona del Catatumbo.
A inicios del presente año, la Fuerza Pública colombiana intensificó los bombardeos en el Catatumbo (Norte de Santander) contra el ELN, dejando al menos siete muertos y un capturado en zonas rurales de Tibú y El Tarra.
Igualmente, a mediados del mes de abril, el Ejército Nacional y la Fuerza Aeroespacial Colombiana (FAC) realizaron un bombardeo en la zona del Catatumbo, en el que dieron de baja a 12 integrantes del Frente de Guerra Nororiental del ELN, incluidos los jefes responsables del uso de drones para acciones terroristas.
Entre las personas fallecidas se encontraba Harley Rangel Pallares, alias Yair, tercer cabecilla de la estructura e instructor clave en el manejo de drones y francotiradores del ELN, así como una mujer identificada con el alias de Valentina.
Igualmente, el Ejército Nacional informó que se realizó la incautación de más de 300 granadas adaptadas para el lanzamiento desde drones, entre ellas 216 granadas tipo 60 mm y 93 granadas tipo 81 mm, lo que representa una afectación considerable a la capacidad de ataque aéreo del grupo.
En el desarrollo de la operación militar y los combates posteriores en tierra, cinco soldados resultaron heridos. Según el Ejército, ninguno presentó lesiones de gravedad y todos fueron trasladados a un centro asistencial.