En entrevista exclusiva con La FM, habla por primera vez ante los medios la esteticista que participó en la cirugía que llevó a la muerte a Yulixa Toloza, el pasado 13 de mayo, en el centro estético Beauty Láser, ubicado en el barrio Venecia, en Bogotá.
Esta mujer, a quien llamaremos por razones de seguridad «Gabriela», hoy es testigo clave de la Fiscalía en el proceso penal para sustentar el pedido de extradición a Venezuela contra los tres presuntos responsables de la desaparición y homicidio de Yulixa Toloza, quienes en la actualidad se encuentran detenidos en ese país.
A Yulixa se le hizo firmar un consentimiento médico
La esteticista y auxiliar de enfermería confirmó que laboraba desde hacía cuatro meses en el centro Beauty Láser Estética M.L. Relató que el día de los hechos ingresó a trabajar sobre las siete de la mañana e indicó que Yulixa fue conducida al tercer piso del inmueble, donde se le realizaron labores de preparación médica y después fue atendida por el anestesiólogo conocido como Leonardo o Leo, quien le realizó la canalización y valoración previa.
"En su momento, la responsabilidad siempre fue de los médicos (…). Yo simplemente era la esteticista, la auxiliar", dijo Gabriela, quien relató que Yulixa Toloza llegó al centro estético poco antes de las ocho de la mañana y allí su compañera le hizo firmar un consentimiento para la realización del procedimiento de lipólisis láser y recibió el respectivo pago.
"Firmó un tipo de consentimiento que tenía que llenar (…). Era un tipo de consentimiento de las contraindicaciones, del poscuidado; como ella supuestamente no se iba a realizar los postoperatorios ahí, pues la pusieron a firmar como algo adicional", dijo.
Explicó que ese procedimiento consistía en extraerle grasa del cuerpo y siempre era practicado por el médico cirujano Eduardo David Ramos —hoy detenido en Venezuela— y el anestesiólogo, conocido como Leonardo o Leo, quien hoy está prófugo de la justicia.
"Solamente sabía que el médico anestesiólogo tenía 20 años de experiencia y que el doctor David Ramos tenía ocho años de experiencia aquí en Colombia", manifestó.
Reconoció que no se trataba de un procedimiento estético sencillo, sino que siempre se explicaba que era una intervención compleja y, por ello, se le hacía una valoración previa a las pacientes y se les decía "que se les iba a sacar bastante grasa, que se iban a descompensar y demás".
¡Yulixa sí me dijo que se sentía algo nerviosa!
«Yo fui la que la hizo cambiar, le tomé su sesión fotográfica, le tomé sus medidas y su peso (…). Ella solamente me dijo que sentía algo de nervios. Yo le dije: “Ahora vas a hablar con el anestesiólogo, quien te hace la valoración previa, y después hablas con el otro doctor, por si tienes alguna duda u otra pregunta, porque todo lo relacionado era con ellos dos”», indicó.
Aseguró que ni el anestesiólogo ni el doctor Eduardo vieron alguna circunstancia o condición médica que impidiera llevar a cabo el procedimiento estético.
«No, ellos (anestesiólogo y médico) siempre la vieron como normal, como apta para el procedimiento», dijo.
¡Yo la vi muy pálida y con mucha dificultad para respirar!
Gabriela confirmó a La FM que asistió como auxiliar al anestesiólogo y al médico durante la operación de lipólisis láser, que se extendió por cerca de cuatro horas y media.
"Sí, yo en esos momentos los asistí (…). Solamente si ellos necesitaban una cánula, si necesitaban un medicamento para pasarles, si necesitaban algo adicional, pues yo soy como la auxiliar, la que estuvo ahí pendiente, mientras los médicos hacían su trabajo", indicó.
Señaló que, sobre las 12:20 del día, tras terminar la operación, observó a Yulixa muy pálida y con mucha dificultad para respirar, pero el médico y el anestesiólogo nunca se mostraron preocupados por su estado de salud y, por el contrario, normalizaron la situación.
"Yo sí la vi muy pálida, la vi con mucha dificultad para respirar, pero, pues, en su rango, el médico era el que se quedaba con ella, verificando que todo estuviera bien", señaló.
Situación que fue puesta en conocimiento de la propietaria del centro estético, María Fernanda Delgado, quien pidió el regreso de los dos médicos, los cuales procedieron a solicitar insumos como soluciones intravenosas y otros elementos para la canalización.
Declaró que, a las 6:20 de la tarde, antes de retirarse del consultorio, se le indicó que, en caso de requerirse, se solicitaría el servicio de ambulancia para trasladar a la paciente a un centro asistencial. Sin embargo, ello nunca ocurrió.
Los médicos nunca se preocuparon por la condición de Yulixa
Manifestó que, pese a esas señales de alerta, en ningún momento los médicos se mostraron preocupados o hicieron referencia a trasladar de urgencia a Yulixa y, por el contrario, normalizaron su condición.
"En ningún momento yo escuché eso o vi que, en verdad, ellos estuvieran preocupados. No, ellos todo lo normalizaron (…). Eso era responsabilidad completa de los dos médicos, pero nunca los vi con ese signo de alarma de que había que llevarla", dijo.
Asimismo, sostuvo: «De pronto, ellos pensaron que era por la misma presión de la faja y estaban muy tranquilos y decían que todo era muy normal. Pero yo sí dije: “Ella sí se ve rara”, y le dije a mi compañera: “Esta chica está rara, dice que no puede respirar y, pues, yo la veo mal y la faja le queda muy suelta para que diga eso”. Mi compañera sí me dijo: “Igual está con los médicos”, y yo le respondí: “Igual, la tranquilidad se la da su médico”».
Hasta sopa y algo de tomar le dieron…
«En sus cinco sentidos ella no estaba. Le dieron caldo, le dieron algo de tomar. Eso es lo que decía el doctor: “Hay que darle algo de sal, porque de pronto es el ayuno, de pronto ya se empieza a descompensar”. Entonces, él sí recomendó traerle una sopa, una bebida; él siempre indicaba eso, darle algo, porque, por la hora de ayuno, ella se podía descompensar», dijo.
Un traslado de urgencia podría haber salvado su vida
De igual forma, señaló que, si los médicos hubieran trasladado de urgencia en una ambulancia a Yulixa, ante las señales de alerta que registró luego de su operación, podría haber sobrevivido.
"Sí, claro. Yo siento que se normalizó mucho el tema de la paciente. De pronto, ellos lo vieron como una alteración normal, pero, si se hubiera tomado a tiempo, se hubiera podido realizar el proceso de la ambulancia y demás (…). Sí, porque de pronto era un signo de alarma que ella estaba dando y los médicos lo normalizaron como algo completamente normal. Se hubiera podido prevenir eso", dijo.
¡Practicaron alrededor de 500 lipos!
Reveló que fue testigo de muchos casos similares a los de Yulixa que a diario se practicaban en el centro estético Beauty Láser, al punto de que los médicos y la dueña decían que habían realizado alrededor de 500 liposucciones y nunca vio alguna sanción por parte de la Secretaría de Salud que les impidiera seguir con los procedimientos estéticos.
"En lo que yo llevé del trayecto, ellos me decían que ya habían hecho entre 500 a 600 lipos, entonces era mucho el movimiento (…). Yo juraba que todo era legal, porque siempre hubo mucho movimiento y nunca hubo, por parte de la Secretaría de Salud, ningún problema ni nada; yo siempre lo vi como legal por tanto movimiento que se daba", indicó Gabriela.
Siento temor por mi vida
Agregó que, al enterarse por las noticias de la desaparición y muerte de Yulixa Toloza, sintió mucho temor por su vida, ya que, a la fecha, no comprende todo lo que hicieron Leonardo, Eduardo David Ramos y la dueña del centro de estética, María Fernanda Delgado, para desaparecer el cuerpo de Yulixa y evitar responder por estos graves hechos.
Preguntas clave del tema
¿Cuándo desapareció Yulixa Toloza?
La desaparición de Yulixa Toloza se dio luego de que se realizara la cirugía en el centro estético Beauty Láser el 13 de mayo. Horas después, las amigas de la mujer iniciaron su búsqueda.
¿Qué procedimiento se realizó en Beauty Láser?
A Yulixa Toloza se le practicó un procedimiento de lipólisis láser, una intervención destinada a extraer grasa del cuerpo.
¿Dónde apareció el cuerpo de Yulixa?
El cuerpo de la mujer fue hallado en una zona boscosa a un lado de la carretera entre Apulo y Anapoima, en Cundinamarca.