Corte Suprema de Justicia
Colprensa
4 Nov 2020 06:48 PM

Corte Suprema advierte que a los hijos no se puede corregir con pellizcos

El alto tribunal explicó los limites que tienen los padres para corregir y reprender a sus hijos.
Johana Rodríguez
Johana
Rodríguez
@joharodri4

Una chateada, bofetada, patada o incluso un pellizco, no pueden ser una forma de corregir a los hijos por sus faltas o errores.

Así lo determinó la Corte Suprema de Justicia al explicar los límites que tienen los padres para corregir o reprender a sus hijos.

La Corte advirtió que las correcciones a los hijos deben estar basadas en sanciones que contribuyan a su formación y que no atenten contra sus Derechos Humanos.

“La autorización para sancionar no comprende aquel castigo que causa daño corporal o psicológico al hijo por su incorrección”, sostuvo el alto tribunal.

Le puede interesar: La infidelidad no disuelve unión marital entre parejas homosexuales: Corte Suprema

Así mismo, la Corte estableció que los padres pueden usar el diálogo y fijar normas de conducta que lleguen a la corrección del error.

Imposición de medidas que sin comprometer sus derechos fundamentales ayuden a su desarrollo en todos los aspectos de su formación personal, intelectual, moral, social y familiar”, señaló el fallo.

La Corte recordó además una serie de leyes que protegen a los niños, como la Convención sobre los Derechos del Niño, que los protege contra toda forma de abuso físico o mental, descuido o trato negligente, malos tratos o explotación, incluido el abuso sexual.

También está el artículo 42 y 44 de la Constitución, que protege a los niños de la violencia en la familia o tratos inhumanos o degradantes.

El pronunciamiento de la Corte se dio al revisar el caso de una menor que fue agredida, por su padre, porque no quería irse con él. Esa agresión le produjo un hematoma en uno de sus parpados y siete días de incapacidad.

Lea también: Comisarios de Familia permanecerán en cargo por cuatro años, según Minjusticia

Aunque el hombre fue absuelto porque se le imputó un delito que no era, la Corte dijo que el padre no tenía por qué usar la fuerza para obligar a su hija a ir con él.

“El derecho a la corrección que la ley reconoce a los padres no es arbitrario ni absoluto (…) reprender o corregir no permite al padre propinar una bofetada cachetada o azote al hijo como parte del deber de educarlo”, concluyó la Corte.

El fallo del alto tribunal se conoce cuando actualmente cursa un proyecto de ley en el Congreso de la República que busca eliminar el maltrato como forma de corrección a los hijos.