Hay consternación en el municipio de Belén de Umbría al occidente de Risaralda, luego de conocer que dos hombres armados irrumpieron en una vivienda ubicada en la avenida Arenales, zona urbana del municipio, disparando de manera indiscriminada contra los habitantes del inmueble, causándole la muerte a tres personas.
Una vez se conoció el triple homicidio, se estableció que las víctimas fueron integrantes de una familia, que incluye un hombre, una mujer y un menor de 15 años, razón por la que las autoridades ya trabajan en algunas hipótesis.
El coronel Jhon Hernando Téllez, comandante de la Policía en Risaralda, dijo que este ataque iba dirigido hacía el hombre y aclaró que se tienen desplegadas todas las capacidades institucionales para resolver este hecho violento.
“Frente a los hechos, se tiene como principal hipótesis que la acción armada estaría en contra de una persona conocida con el alias de “Mellizo” y lamentablemente en esta acción también resulta afectada su compañera sentimental y su hijastro. La Policía Nacional ha dispuesto de todas las capacidades de inteligencia y de investigación criminal, para recopilar los elementos materiales probatorios, que nos permitan llevar ante la justicia a los responsables de este hecho”, aseguró el alto oficial.
Las víctimas
Las víctimas fueron identificadas como Yesica Tobón Agudelo, Jhon Alejandro Castrillón Arroyave y un menor de 15 años de edad, se espera que en el transcurso de este miércoles se revelen más detalles por parte de las autoridades municipales y del departamento frente a este atroz caso.
Otros hechos violentos en Risaralda
En lo que va de 2026, en Risaralda ha registrado varios hechos violentos, especialmente en Pereira, La Virginia y Dosquebradas. Los homicidios y ataques armados han estado relacionados, en muchos casos, con disputas entre estructuras delincuenciales y problemas asociados al microtráfico.
Uno de los episodios que marcó el inicio del año ocurrió el 6 de enero de 2026, cuando cinco homicidios se registraron en menos de 24 horas en Pereira, un hecho que rompió la racha de varios días sin asesinatos en la ciudad y encendió las alarmas de las autoridades sobre el repunte de la violencia en la región. Entre los casos se reportaron ataques con arma de fuego en diferentes sectores de la capital risaraldense, lo que evidenció la persistencia de dinámicas criminales que afectan al departamento.