La operación fue desarrollada de manera conjunta con la Brigada Contra la Explotación Ilícita de Yacimientos Mineros y la Seccional de Carabineros y Protección Ambiental de la Policía Nacional.
La persona fallecida presentaba graves lesiones en las manos, los pies y la región del pecho, heridas que, según las primeras hipótesis de los investigadores, serían compatibles con la manipulación directa de un artefacto explosivo.