Irán ha planteado a Estados Unidos una fórmula para destrabar las negociaciones en medio de la guerra: priorizar la reapertura del estratégico estrecho de Ormuz y dejar para más adelante las conversaciones sobre su programa nuclear, según un informe divulgado el domingo por Axios. La propuesta surge tras el fracaso de las conversaciones previstas en Pakistán durante el fin de semana, que finalmente no se concretaron.
De acuerdo con el reporte, que cita fuentes estadounidenses y actores cercanos a las negociaciones, Teherán busca reactivar el diálogo abordando primero la crisis en el estrecho, un punto crítico del comercio energético mundial. La iniciativa fue transmitida a Washington por mediadores paquistaníes, en un intento por reducir tensiones tras semanas de confrontación indirecta.
El canciller iraní, Abbas Araghchi, tuvo un papel activo en estos movimientos diplomáticos. Tras una breve estancia en Islamabad y una visita previa a Omán, el jefe de la diplomacia iraní partió hacia Rusia, donde tiene previsto reunirse con el presidente Vladimir Putin para discutir tanto la guerra como la relación bilateral.
Mientras tanto, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha optado por mantener distancia. Luego de cancelar el envío de una delegación a Pakistán, señaló que Irán podría comunicarse directamente con Washington si deseaba avanzar. Según Axios, Trump tenía previsto analizar la propuesta iraní en una reunión de seguridad nacional este lunes.
No hay solución para el estrecho de Ormuz
El núcleo de la disputa gira en torno al estrecho de Ormuz, una franja marítima por la que circula aproximadamente una quinta parte del petróleo y gas comercializados globalmente. Desde la entrada en vigor de un alto el fuego el pasado 8 de abril, Irán ha restringido el tránsito, mientras Estados Unidos ha respondido con un bloqueo a puertos iraníes, profundizando la presión económica.
Sin embargo, aceptar la propuesta implicaría un dilema para Washington: resolver la crisis energética podría reducir su capacidad de presión en futuras negociaciones, especialmente en el tema nuclear. Trump ha reiterado que no aceptará un acuerdo que no contemple el fin de las ambiciones nucleares de Teherán.
El tema nuclear
Ese punto sigue siendo el principal escollo. Irán posee actualmente unos 440 kilogramos de uranio enriquecido al 60%, un nivel cercano al requerido para armamento y sin uso civil claro, lo que mantiene en alerta a la comunidad internacional. Israel, aunque no participa en estas conversaciones, ha insistido en que cualquier acuerdo debe incluir restricciones definitivas al programa nuclear iraní.
En paralelo, Irán ha buscado respaldo regional. Araghchi sostuvo contactos con autoridades de Qatar y Arabia Saudita, y mantiene consultas con Omán para garantizar la seguridad en el estrecho. Incluso, según fuentes regionales, Teherán evalúa la posibilidad de establecer un sistema de peajes para los buques que transiten por esa vía.
Los precios del petróleo volvieron a subir el lunes, con el crudo Brent superando los 106 dólares por barril y el West Texas Intermediate acercándose a los 95 dólares. Las cotizaciones han registrado sus mayores alzas semanales desde el inicio de la guerra, impulsadas por la incertidumbre en torno al suministro global.
Desde el estallido del conflicto el 28 de febrero, cuando Israel y Estados Unidos lanzaron los primeros ataques, el tránsito por el estrecho se ha visto severamente afectado. Petroleros han quedado varados en el Golfo Pérsico y el flujo de gas natural licuado, fertilizantes y otros productos esenciales se ha reducido significativamente.