Una multitud de aproximadamente 1,2 millones de personas, según los organizadores, participó este domingo en la misa presidida por el papa León XIV en la plaza de Cibeles, en Madrid, en el marco de la celebración del Corpus Christi, considerada la actividad central de su visita a España.
El pontífice llegó en horas de la mañana al corazón de la capital española tras un recorrido en papamóvil por distintas calles, donde fue recibido por una gran multitud que lo saludó con aplausos y gritos de “viva el papa”. El trayecto incluyó pasos por zonas emblemáticas del centro de Madrid, en medio de un fuerte dispositivo de seguridad.
A su arribo al lugar de la ceremonia, el papa fue recibido por los reyes de España, la princesa Leonor y la infanta Sofía, además de autoridades nacionales y regionales como la presidenta de la Comunidad de Madrid, el alcalde de la ciudad y la ministra de Educación. Como gesto institucional, el alcalde José Luis Martínez-Almeida le entregó la Llave de Oro de la ciudad antes del inicio de la eucaristía.
Durante el recorrido previo a la misa, el papamóvil realizó varias paradas en las que el pontífice saludó a los fieles e incluso impartió bendiciones a algunos niños que fueron acercados por miembros de la seguridad.
Tras la celebración litúrgica, la agenda del papa contempla encuentros privados en la Nunciatura Apostólica con miembros de la Orden de San Agustín, congregación a la que pertenece y de la que fue superior general durante más de una década.
También tiene previsto participar en un evento en el Movistar Arena titulado “Tejer redes con el mundo de la cultura, del arte, de la economía y del deporte”, con el que busca promover el diálogo entre la Iglesia y distintos sectores de la sociedad contemporánea.