9 Sep 2015 12:06 PM

Santos: no me dejaré provocar por el lenguaje ofensivo, ni por payasadas

El presidente Juan Manuel Santos afirmó que Nicolás Maduro no quiso aceptar la mediación de Uruguay para una reunión bilateral porque “no le ha pasado al teléfono al presidente Tabaré Vásquez”.
En el Día Nacional de los Derechos Humanos, el presidente Juan Manuel Santos envió un contundente mensaje a Venezuela, en el que le exigió no irrespetar más los derechos de los colombianos que han sido deportados. El mandatario dijo que aunque seguirá buscando salidas diplomáticas para afrontar la crisis, su prioridad son los colombianos.
 
“Siempre he tratado de que el lenguaje ofensivo no me provoque y con este episodio tampoco me dejaré provocar. Todo lo contrario. Los retos hay que convertirlos en norma de conducta, en oportunidades y eso estamos haciendo. Esta es una oportunidad para fortalecer nuestra zona fronteriza. Mi obligación es con mis compatriotas que son la primera, segunda y tercera prioridad, seguiremos buscando con serenidad pero con firmeza que se les respeten sus derechos, dijo el primer mandatario.
 
Al mismo tiempo, Santos anunció que su homólogo de Venezuela, Nicolás Maduro, no quiso aceptar la mediación de Uruguay para que en ese país se dé una relación bilateral entre Jefes de Estado y buscar salidas a la situación fronteriza.
 
“Ayer (lunes) hablé con el presidente de Uruguay, Tabaré Vásquez. Le agradecí su buena disposición pero me comentó que el presidente Maduro no le ha pasado al teléfono desde la semana pasada, como tampoco me quiso pasar a mí. Damos señales de querer solucionar este problema y la respuesta de Venezuela es cerrar las fronteras”, dijo Santos. 
 
El primer mandatario de los colombianos también dijo que a pesar de las diferencias profundas con Venezuela en términos de modelo económico, político y social, y de la “puesta en marcha de la revolución bolivariana” de ese país, “la hemos respetado, aunque no la compartimos”. Aclaró que desde Colombia no se ha participado en un complot para destruirla. 
 
“Yo no estoy destruyendo la revolución bolivariana. Ella misma se está autodestruyendo a sí misma por sus resultados, no por cuenta de los resultados ni del presidente de Colombia, y los problemas de Venezuela, lo repito una y otra vez, son hechos en Venezuela, no en Colombia”.
 
Santos anunció que las puertas con Venezuela siguen abiertas al diálogo, bajo la condición irrenunciable de que se respeten los Derechos Humanos de los connacionales y que la orden que tiene la Cancillería colombiana es la de seguir contándole al mundo lo que sucede en la frontera.
 
En el Gobierno seguiremos insistiendo en el camino del diálogo y la diplomacia que siempre hemos pedido, pero debe ser serio, constructivo, sereno, y debe ser respetuoso”, enfatizó Santos.