Durante días, el túnel permaneció en silencio. Bajo toneladas de barro, rocas y escombros, dos trabajadores de una central hidroeléctrica esperaban una oportunidad para volver a ver la luz después de quedar atrapados por las inundaciones que devastaron el norte de Nepal.
La oportunidad llegó este viernes.
Sanjay Sah y Kabir Maharjan fueron encontrados con vida nueve días después de quedar atrapados en el interior del proyecto hidroeléctrico Trishuli-3A, uno de los varios complejos afectados por las inundaciones y los deslizamientos que golpearon la región el 26 de agosto.
Los equipos de rescate escucharon voces provenientes del interior del túnel y comenzaron entonces una operación contrarreloj para abrirse paso entre los escombros.
“Cuando el equipo de rescate dijo: ‘No se alarmen, estamos rescatando’, la respuesta desde dentro fue ‘sí’”, relató Shriram Neupane, político involucrado en las labores de rescate.
El hallazgo llevó una dosis de esperanza a una región que todavía enfrenta una tragedia de enormes dimensiones. Al menos 1.252 personas han muerto en Nepal y unas 4.200 continúan desaparecidas, mientras que en el Tíbet chino las autoridades reportaron 21 fallecidos y 541 desaparecidos.
Una voz bajo toneladas de escombros
Sah, capataz mecánico, y Maharjan, supervisor mecánico, se encontraban trabajando en el interior del proyecto hidroeléctrico cuando el desastre golpeó la zona.
Maharjan llevaba siete años trabajando en Trishuli-3A y había hablado por última vez con su esposa aproximadamente una hora antes de que las aguas y los desprendimientos bloquearan el túnel.
Cuando los rescatistas finalmente lograron establecer contacto, todavía no sabían con certeza cuántas personas podían encontrarse con vida en las galerías.
La operación comenzó con la apertura de una trampilla en el túnel. Desde allí, los rescatistas descendieron mediante cuerdas hasta el pasaje bloqueado y comenzaron a introducir oxígeno antes de avanzar entre el barro, las piedras y los restos acumulados.
Pero el camino no estaba despejado.
Algunos de los obstáculos alcanzaban el tamaño de automóviles, lo que impedía que las máquinas pudieran avanzar directamente hacia los trabajadores.
Explosivos y maquinaria para abrir el camino
La magnitud de los escombros obligó a los equipos a recurrir a una medida poco habitual en una operación de rescate en curso: utilizaron explosivos tácticos para abrir una vía hacia los trabajadores.
A continuación, perforadoras, excavadoras y cortadoras hidráulicas fueron utilizadas para retirar progresivamente el material.
Los rescatistas consiguieron avanzar aproximadamente 180 metros dentro del túnel hasta alcanzar a Sah y Maharjan.
Las imágenes difundidas posteriormente por las autoridades mostraron el momento en que Maharjan era extraído de un agujero en el suelo y colocado sobre una camilla, mientras las personas que se encontraban alrededor aplaudían.
Sah, por su parte, fue llevado a cuestas por uno de los trabajadores hasta una tienda instalada por los equipos de emergencia.
“Van a rescatar a más trabajadores a medida que avancen en la construcción de la central eléctrica”, aseguró Bhim Gautam, director ejecutivo de la Asociación de Productores Independientes de Energía.
Los dos hombres se convirtieron así en los primeros trabajadores rescatados con vida de los proyectos hidroeléctricos afectados por las inundaciones.
Maharjan no podía mover las manos ni las piernas
El estado de salud de los dos trabajadores era diferente después de los días que pasaron atrapados.
Maharjan no podía mover las manos ni las piernas tras ser encontrado, mientras que las lesiones de Sah no parecían ser graves, según un asesor del ministro de Energía citado por Reuters.
Los dos serían trasladados a un hospital en Katmandú para recibir atención médica.
La noticia del rescate llegó a la familia de Maharjan antes de que sus allegados recibieran una confirmación oficial.
Amir Maharjan, hermano del trabajador, contó que había escuchado en las noticias que Kabir había sido encontrado y que posteriormente le dijeron que acudiera al hospital.
“Toda la familia está muy feliz”, afirmó.
Para su esposa, el rescate representó el final de una espera que parecía interminable.
“Regresó con una segunda oportunidad. Estamos muy felices. Lo hemos estado esperando durante 10 días. Ahora voy al hospital a ver a mi esposo”, dijo.
La mujer reconoció la dificultad de imaginar lo que su esposo había vivido durante esos días.
“Debió de ser muy difícil pasar 10 días [en el túnel]. Ni un día, ni dos días”, afirmó. “No teníamos comida ni dormíamos. Creíamos que estaba allí. Pensábamos que vendría”.
“Mi responsabilidad era salvar la vida de todos”
Después de ser localizado, Sah explicó a un equipo médico del Ejército nepalí qué ocurrió cuando comenzaron las inundaciones.
El trabajador se encontraba en la sala de control cuando las aguas comenzaron a avanzar.
Su primera reacción, según relató, no fue escapar. Intentó que los demás trabajadores salieran del lugar.
“Mi responsabilidad era salvar la vida de todos”, explicó.
Sah contó que pidió a sus compañeros que corrieran para ponerse a salvo. Pero mientras ayudaba a los demás, perdió un tiempo precioso.
“Les dije a todos que corrieran. Al hacerlo, perdí tiempo. Al final, no pude escapar”, relató.
Después quedó atrapado en el interior del túnel y tuvo que esperar.
Según contó, pasó parte de ese tiempo recitando un mantra mientras aguardaba el rescate.
Cuando le preguntaron cuántas personas podrían seguir atrapadas en los alrededores, Sah respondió que había escuchado o conseguido comunicarse con tres o cuatro personas que se encontraban cerca de él.
“Solo había tres o cuatro personas con las que pudimos comunicarnos cerca, hablando o haciendo ruidos”, señaló.
La búsqueda continúa entre la devastación
El rescate de Sah y Maharjan no significa que la emergencia haya terminado.
Las autoridades nepalíes creen que al menos 900 personas quedaron atrapadas en túneles relacionados con seis proyectos hidroeléctricos ubicados a lo largo del río Trishuli después del desastre.
La región ha quedado marcada por la destrucción de viviendas, carreteras y escuelas, mientras los equipos de emergencia continúan buscando a miles de desaparecidos.
Rajaram Basnet, portavoz del Ejército nepalí, confirmó que las operaciones de búsqueda y rescate continúan.
La magnitud de la emergencia también se extiende al otro lado de la frontera. En el Tíbet, China reportó 21 muertos y 541 desaparecidos tras las inundaciones.
En medio de esas cifras, el regreso con vida de dos trabajadores después de más de una semana bajo tierra se convirtió en una señal inesperada de esperanza para las familias que todavía esperan noticias de sus seres queridos.
Bloque de preguntas y respuestas
¿Cuándo fueron rescatados los trabajadores atrapados en Nepal?
Sanjay Sah y Kabir Maharjan fueron rescatados este viernes, nueve días después de quedar atrapados en un túnel del proyecto hidroeléctrico Trishuli-3A durante las inundaciones del 26 de agosto.
¿Cuántas personas siguen desaparecidas en Nepal?
Según las cifras citadas en el reporte, unas 4.200 personas continúan desaparecidas en Nepal, mientras los equipos de emergencia mantienen las operaciones de búsqueda.
¿Cómo lograron rescatar a los trabajadores del túnel?
Los rescatistas introdujeron oxígeno y utilizaron explosivos tácticos, perforadoras, excavadoras y cortadoras hidráulicas para atravesar los escombros y avanzar unos 180 metros hasta llegar a los trabajadores.
¿Cuántas personas podrían seguir atrapadas en los túneles hidroeléctricos?
Las autoridades creen que al menos 900 personas quedaron atrapadas en túneles vinculados a seis proyectos hidroeléctricos a lo largo del río Trishuli.
¿En qué estado fueron encontrados los trabajadores?
Kabir Maharjan presentaba una condición más delicada y no podía mover las manos ni las piernas, mientras que Sanjay Sah tenía lesiones que no fueron consideradas graves inicialmente. Ambos serían trasladados a un hospital en Katmandú.