El Gobierno de Israel advirtió que el grupo Hamás tendrá un plazo de 60 días para entregar todas sus armas, o de lo contrario el país retomará las operaciones militares a gran escala en la Franja de Gaza.
Así lo afirmó el secretario de gabinete, Yossi Fuchs, durante una conferencia del Grupo Besheva realizada en Jerusalén. Según explicó, el período fue solicitado por la administración del presidente Donald Trump y aceptado por el Ejecutivo israelí.
“Durante ese tiempo, Hamás tendrá que renunciar a todas sus armas”, sostuvo Fuchs, quien es asesor principal del primer ministro Benjamin Netanyahu. Añadió que el grupo deberá entregar completamente su armamento, incluidos rifles de asalto.
“Los AK-47 del grupo terrorista les serán retirados por completo”, señaló. También indicó que aún no está definido el inicio exacto del plazo, aunque podría comenzar tras la próxima reunión de la Junta de Paz.
“Lo evaluaremos. Si funciona, genial. Si no, las Fuerzas de Defensa de Israel tendrán que completar la misión”, afirmó.
Advertencia antes de posibles elecciones
Fuchs consideró “razonable” estimar que, antes de unas eventuales elecciones previstas para junio, Hamás ya habrá entregado sus armas o Israel estará inmerso en una nueva campaña militar intensiva en Gaza.
Además, subrayó que el proceso incluye la destrucción de túneles utilizados por el grupo armado. “Hay muchos túneles que también deben ser destruidos, de nuestro lado también”, indicó.
Al referirse al impacto del conflicto, mencionó el caso del kibutz Beeri, atacado en octubre de 2023. “Hoy, quien ara los campos en Beeri ve el mar. Apenas queda un edificio en pie en la Franja de Gaza, pero la obra aún no ha terminado”, afirmó.
Mensaje del jefe del Estado Mayor
En paralelo, el jefe del Estado Mayor del Ejército israelí, Eyal Zamir, sostuvo ante comandantes de brigadas de reserva que el país sigue inmerso en una “campaña multifrontal”.
“2026 seguirá siendo un año en el que operaremos a un ritmo operativo-ofensivo elevado para debilitar aún más las amenazas y derrotar a nuestros enemigos”, afirmó, según un comunicado militar.
Zamir destacó el papel central de las brigadas de reserva en el conflicto y reconoció el desgaste acumulado entre los efectivos. “Es nuestra responsabilidad cuidar de los militares, abordar el agotamiento, fortalecer sus bases profesionales y retomar el entrenamiento junto con la intensificación de la actividad operativa”, señaló.
Asimismo, informó que ordenó el cierre de todas las fuerzas improvisadas creadas durante la guerra. “Debemos operar de manera sistemática y profesional. Las unidades con necesidad operativa serán reguladas formalmente e integradas adecuadamente”, agregó.