4 Jul 2016 06:46 PM

Irak rinde homenaje a las 213 víctimas que dejó ataque suicida en Bagdad

Este es uno de los ataques más graves en la historia de Irak, un país castigado desde hace años por atentados contra lugares muy frecuentados, como centros comerciales, mercados o mezquitas. 
El atentado del domingo, reivindicado por el grupo Estado Islámico, pone de nuevo de relieve la incapacidad de las autoridades de instaurar medidas de seguridad eficaces. 
 
El primer ministro Haider Al Abadi, que el domingo visitó el lugar del ataque, prometió castigar a los responsables y anunció tres días de duelo nacional. 
 
El atentado fue perpetrado por un kamikaze del Estado Islámico que hizo estallar un carro bomba en una calle del barrio comercial de Karrada. La zona estaba llena de gente que hacía sus compras para la fiesta que marca el final del ramadán, el mes de ayuno musulmán. 
 
Además de los fallecidos, más de 200 personas resultaron heridas, indicaron responsables de seguridad. El balance se agravó porque la explosión provocó incendios en edificios y comercios cercanos. 
 
El atentado fue reivindicado por el EI, que indicó en un comunicado que un kamikaze iraquí atacó a los chiitas, la comunidad musulmana mayoritaria en Irak y considerada como hereje por los radicales sunitas. 
 
El primer ministro Al Abadi, criticado por ser incapaz de proteger a los civiles, anunció el domingo la modificación de medidas de seguridad, entre ellas la retirada de los detectores de explosivos considerados ineficaces. 
 
También ordenó al ministerio del Interior que acelere el despliegue de un dispositivo para inspeccionar vehículos en todas las entradas de Bagdad, por donde cada día pasan miles de camiones y coches particulares. 
 
El domingo los habitantes de Bagdad demostraron su molestia lanzando piedras al convoy de Al Abadi, que dijo comprender los "sentimientos de emoción" y de "tristeza y rabia". 
 
El atentado de Bagdad ha sido condenado por numerosos responsables extranjeros, entre ellos el enviado de la ONU en Irak, Jan Kubich, que lo calificó de "acto cobarde y odioso de proporciones sin precedente". 
 
El ataque "no hace sino reforzar nuestra determinación de apoyar a las fuerzas de seguridad iraquíes", dijo por su parte el portavoz del Consejo Nacional de Seguridad estadounidense, Ned Price. 
 
Estados Unidos lidera la coalición internacional que cada día lleva a cabo ataques aéreos contra posiciones del Estado Islámico. Esta ofensiva ha permitido a las fuerzas iraquíes retomar parte de los territorios perdidos en 2014 y progresar hacia Mosul, la segunda ciudad del país y último gran bastión del EI. 
 
Los yihadistas también están bajo presión en Siria, donde pierden terreno en el norte y el este, pero todavía conservan importantes territorios como la ciudad de Raqa, convertida en su "capital".
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