Las advertencias de varios gobiernos europeos sobre la necesidad de almacenar alimentos, agua y otros suministros básicos ante posibles emergencias han despertado inquietud entre los ciudadanos. La posibilidad de enfrentar fenómenos climáticos extremos, ciberataques o interrupciones de servicios esenciales llevó a las autoridades a promover medidas de preparación para afrontar, al menos, 72 horas sin acceso a la infraestructura habitual.
El tema fue abordado en el programa radial Tarde, pero llego, durante una entrevista con la periodista colombiana María José Restrepo, radicada en Londres, quien explicó cómo se vive esta situación en el Reino Unido y qué hay detrás de las recomendaciones oficiales.
Según Restrepo, en territorio británico las alertas se han concentrado principalmente en los riesgos climáticos, aunque también existe preocupación por posibles escenarios relacionados con la seguridad y las tensiones geopolíticas en Europa.
"Lo que empezaron a decir acá es que teníamos que tener por lo menos en cada casa unos alimentos básicos, agua, cargador del celular, radios para durar 72 horas sin acceso a servicios", explicó la periodista.
¿Por qué hay advertencias de acumular recursos?
La recomendación incluye disponer de alimentos no perecederos, agua potable, radios de pilas o de manivela, dinero en efectivo y copias de documentos de identidad y pasaportes. El propósito es que las personas puedan mantenerse informadas y atender sus necesidades básicas si se interrumpen los servicios de electricidad, internet y telefonía.
Restrepo señaló que las autoridades británicas también han advertido sobre la posibilidad de ciberataques y otras formas de confrontación híbrida. En ese contexto, la preparación ciudadana busca reducir la dependencia de los sistemas digitales.
"Existe la posibilidad de un ciberataque, de estas guerras híbridas que ahora son como la posibilidad que Europa siente en el horizonte", afirmó.
Sin embargo, la periodista aclaró que las advertencias no responden exclusivamente a un eventual conflicto bélico. Los fenómenos meteorológicos también representan un riesgo concreto. Explicó que Europa viene de registrar uno de los veranos más calurosos de su historia y que las condiciones climáticas anticipan un invierno complicado, con lluvias intensas, tormentas e inundaciones.
En el Reino Unido, estos episodios ya han provocado afectaciones en los sistemas de transporte y problemas de infraestructura. Restrepo recordó que las lluvias pueden ocasionar interrupciones en los trenes y colapsos en diferentes servicios.
La entrevistada consideró que existe una combinación de información sustentada en riesgos reales y cierto alarmismo entre la población. "Hay un hecho y creo que hay evidencia científica", señaló al referirse a las alteraciones climáticas, aunque reconoció que la guerra en Ucrania mantiene una sensación de amenaza en distintos países europeos.
Como ejemplo de las medidas preventivas, relató una experiencia que vivió en Noruega durante un viaje de trabajo. Allí, todos los teléfonos celulares recibieron simultáneamente una alarma de emergencia, como parte de un simulacro organizado para enseñar a la población cómo reaccionar ante una eventual crisis.
"Lo que están haciendo estos países europeos son simulacros. No estaba pasando nada, afortunadamente. Pero son simulacros para que la gente sepa más o menos qué hacer en ese momento", contó.
No obstante, reconoció que la reacción de quienes estaban a su alrededor fue de desconcierto: "Nadie sabía qué hacer y todos nos quedamos ahí existiendo".
¿Hay temor por estas advertencias?
Al ser consultada por el temor que generan estas campañas, Restrepo confirmó que existe preocupación y que las recomendaciones han tenido efectos visibles en Londres. Los radios de manivela, por ejemplo, comenzaron a escasear en establecimientos especializados.
"Se acabaron en Londres, en todas las tiendas como de insumos militares y cosas que es donde los venden", indicó. También mencionó una creciente demanda de alimentos enlatados y papel higiénico.
"Sí hay cierto pánico y sí hay cierto este como ola de ir a comprar enlatados, comprar papel higiénico. Sí hay bastante susto", agregó.
Aunque admitió que ella misma no ha preparado suficientes reservas, la periodista considera que las autoridades buscan anticiparse a escenarios que podrían comprometer el funcionamiento cotidiano de las sociedades.
La entrevista dejó una reflexión sobre la importancia de la prevención en un contexto de incertidumbre climática y geopolítica. Más que anunciar una emergencia inminente, las recomendaciones europeas apuntan a que los ciudadanos sepan cómo responder si, durante tres días, los servicios esenciales dejan de funcionar.