Beso del meñique, Parque de la Amistad, frontera entre México y EE.UU.
"Beso del meñique" en el Parque de la Amistad, frontera entre México y EE.UU.
Cortesía Robert Vivar, Parque de la Amistad
24 Feb 2020 09:39 PM

El parque que con un beso de meñique une a migrantes separados entre México y EE. UU.

México y EE.UU. se unen por el Parque de la Amistad, un parque tradicional de los migrantes, creado en los 70.
Daniela
Henao Cardozo
@CHenaodaniela

En Tijuana, frontera con San Diego, California, Robert Vivar se encontró hace 7 años el tradicional 'Parque de la Amistad', un parque internacional inaugurado en 1971 por la primera dama Pat Nixon y el entonces presidente mexicano Gustavo Díaz Ordaz, para mantener la unión entre las dos naciones.

"Las familias podían visitarse en este lugar, pasarse comida de un lugar a otro; en ocasiones las criaturas se pasan al otro lado y regresaban a México". 

Robert es mexicano y fue deportado hace 7 años de Estados Unidos completamente solo, sin sus hijos y nietos, que son ciudadanos americanos. Al regresar a Tijuana cayó en depresión, pero en el parque halló una salida. 

"Empecé a buscar diferentes maneras de solventar mi depresión y ansiedad y me encontré que apoyando a personas como yo y a familias que estaban separadas, con niños ciudadanos estadounidenses viviendo en México en el exilio, yo me empezaba a sentir mucho mejor", comenta Robert. 

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Sin embargo, cuenta Robert, conforme fue pasando el tiempo y aumentaba la tensión antinmigrante, empezó a haber más restricciones en el Parque de la Amistad y "en 2008 cerraron por completo el parque a las visitas". 

Fue con estas restricciones que surgió la organización 'Friends of Friendship Park', o 'Amigos del Parque de la Amistad', como forma de protesta contra los cierres del lugar y la separación de familias.  

Ya en 2009 se reabrió el parque porque se había levantado un segundo muro fronterizo y a su vez, se creó un área donde las familias podían entrar con permiso a realizar sus visitas. 

Los cierres habrían sido por la xenofobia y el temor a que terroristas islámicos pudieran tener fácil acceso a Estados Unidos para perpetrar actos terroristas, luego del 11 de septiembre y el derribo de las Torres Gemelas, como relata Robert. 

Después de muchas luchas de la organización de la que Robert se hizo parte desde que fue deportado, el parque se mantiene; y es que aquí fue donde donde nació el llamado "beso del meñique". 

"Básicamente las familias lo que hacen es, no solo visitarse en el muro, sino que hemos creado el 'beso del meñique' porque es lo único que puedes tocar de tu familia de Estados Unidos: la punta del dedo", dice Vivar, que espera finalizar pronto unos trámites para regresar a ese país, esta vez con todo en regla. 

El parque tiene horarios determinados por la patrulla fronteriza estadounidense, a pesar de los muros físicos que se han venido levantando.

"Los sábados y domingos de 10:00 a. m. a 2:00 p. m. se permitían 25 personas por el lado estadounidense, pero ahora solo se permiten 10. Por el lado mexicano es completamente abierto". 

Es raro, según Robert, que la patrulla fronteriza aproveche estas visitas familiares para pedir documentación y "pescar" algún ilegal, pero lo pueden hacer cuando quieran. 

"El caso más triste que tuvimos que ver fue el de una persona en silla de ruedas con un problema de riñón, requería diálisis. Llegó al parque algo enfermo a ver a su mamá desde el lado estadounidense, y aunque no venía causando problemas, el agente de la patrulla pidió su documentación y no la tenía, y se lo llevaron detenido". 

Con el paso de los años, las familias y las ONG que se ubican en esa zona de frontera entre Tijuana y San Diego, en el 'Parque de la Amistad', han ido sembrando jardines paralelos en cada territorio, compuestos por flora nativa. Con esto "queremos que se continúe con el parque y con las familias binacionales".

Pero además de cuidar y mantener la flora y los jardines binacionales, de visitar a sus familias y de besarse los meñiques, en el parque se aprovecha para orar de los dos lados haciendo un servicio de comunión binacional. 

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"A partir de abril del año pasado se incorporó a la iglesia de la frontera lo que le llamamos 'la mezquita de la frontera'. La comunidad musulmana se incorporó  a hacer su oración de mediodía en paralelo a nosotros, entonces el último domingo de cada mes la tenemos aquí a la 1:00 de la tarde". 

Robert por ahora trabaja en un nuevo proyecto artístico. Se trata de crear más murales sobre el muro de playas de Tijuana para llamar más la atención sobre aquellas personas que, como él, aunque llegaron siendo niños a Estados Unidos, fueron deportadas a México y allí les ha costado ser productivos, en parte porque sienten, en algunos casos, que no es su país. 

[AUDIO] Robert Vivar cuenta cómo surge el beso del meñique en la frontera México-EEUU

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Fuente
Sistema Integrado de Información