El Gobierno de Argentina modificó por decreto la Ley de Migraciones para impedir el ingreso al país de extranjeros que promuevan mensajes de odio o inciten a la violencia contra el país, los argentinos o personas por su nacionalidad. La nueva normativa también prevé la cancelación de residencias y la eventual expulsión de quienes, ya dentro del país, incurran en esas conductas.
La medida fue establecida mediante el Decreto de Necesidad y Urgencia (DNU) 681/2026, publicado este jueves en el Boletín Oficial, y entrará en vigor este 31 de julio. El Gobierno aclaró que la norma no alcanza las expresiones de disenso ideológico ni las críticas políticas, académicas o ciudadanas protegidas por la Constitución.
El decreto incorpora nuevas causales para negar el ingreso
La reforma modifica el artículo 29 de la Ley de Migraciones e incorpora como nueva causal para impedir el ingreso al país la promoción, de manera oral o escrita, de mensajes de odio, la incitación a la violencia contra los argentinos por su nacionalidad y la participación o instigación en actos de ultraje contra los símbolos patrios.
Además, el DNU modifica el artículo 62 de la norma, permitiendo que la Dirección Nacional de Migraciones cancele la residencia de extranjeros que cometan estas conductas y, según corresponda, ordene su salida del país o disponga su expulsión, teniendo en cuenta las circunstancias personales de cada caso.
El Gobierno justifica la medida por el aumento de discursos hostiles
En los fundamentos del decreto, el Ejecutivo afirmó que durante los últimos meses aumentaron "considerablemente" los mensajes de odio y las manifestaciones de hostilidad dirigidas contra la Argentina, su cultura y su identidad nacional.
Según la Casa Rosada, estas conductas representan un riesgo para la convivencia social y contradicen el deber de respeto que deben mantener quienes ingresan o permanecen en territorio argentino.
Asimismo, sostuvo que la incitación al odio o a la violencia puede afectar la integridad, la salud y los derechos de las personas, además de alterar la paz social.
El Gobierno cita un fallo de la Corte Suprema
Para respaldar jurídicamente la reforma, el Ejecutivo recordó un precedente de la Corte Suprema de Justicia, según el cual todo Estado soberano tiene la facultad de admitir o rechazar el ingreso de extranjeros bajo las condiciones que considere pertinentes.
El decreto será remitido ahora a la Comisión Bicameral Permanente del Congreso, que deberá pronunciarse sobre su validez y elevar un dictamen para que ambas cámaras lo traten dentro del plazo legal.
La norma lleva la firma del presidente Javier Milei, del jefe de Gabinete Diego Santilli y de los ministros del gabinete nacional.
La decisión llega tras denuncias de una campaña "anti-Argentina"
Pocos minutos después de la publicación del decreto, la Oficina del Presidente difundió un comunicado en el que defendió la medida y aseguró que responde a las "recientes manifestaciones de hostilidad contra la República Argentina y los argentinos".
"La defensa de la Nación, de sus ciudadanos y de sus símbolos no es negociable. Quien ataque a la República Argentina no es bienvenido en nuestro país", expresó el Gobierno.
La decisión se produce días después de que diversas figuras internacionales criticaran a Argentina tras la final del Mundial de 2026, en la que España se coronó campeona.
Entre quienes realizaron declaraciones que generaron mayor repercusión se encuentran el actor Samuel L. Jackson, quien calificó a Argentina como "uno de los países más racistas del mundo", además de la actriz Mia Khalifa, el cantante Niall Horan y el escritor Arturo Pérez-Reverte. La cantante Rosalía, por su parte, ofreció disculpas tras compartir una publicación contra los aficionados argentinos.
La medida coincide con una tensión diplomática con Brasil
Las declaraciones sobre una supuesta campaña internacional contra Argentina también se producen en medio del deterioro de las relaciones diplomáticas con Brasil.
El conflicto se agravó después de que Javier Milei calificara al presidente brasileño Luiz Inácio Lula da Silva de "ladrón" y "presidiario" durante un acto político.
Como respuesta, el Gobierno brasileño llamó a consultas a su embajador en Buenos Aires y convocó al representante argentino en Brasilia para expresar formalmente su rechazo a las declaraciones del mandatario argentino.
Bloque de preguntas y respuestas
¿Qué cambia el nuevo decreto migratorio de Argentina?
El DNU 681/2026 incorpora nuevas causales para impedir el ingreso, cancelar residencias o expulsar a extranjeros que promuevan mensajes de odio, inciten a la violencia contra los argentinos o participen en actos de ultraje contra los símbolos patrios.
¿Qué extranjeros podrán ser expulsados de Argentina?
La norma establece que podrán perder su residencia quienes, ya dentro del país, cometan actos contemplados por el decreto, aunque cada caso deberá ser evaluado por la Dirección Nacional de Migraciones.
¿La nueva ley afecta las críticas políticas al Gobierno argentino?
No. El decreto aclara expresamente que las opiniones políticas, académicas, ciudadanas o el disenso ideológico protegidos por la Constitución no podrán utilizarse como fundamento para negar el ingreso o expulsar a una persona.
¿Por qué el Gobierno de Javier Milei impulsó esta reforma migratoria?
El Ejecutivo sostiene que en los últimos meses aumentaron los mensajes de odio y las manifestaciones de hostilidad contra Argentina y considera que estas conductas afectan la convivencia social y la seguridad nacional.
¿Qué relación tiene el decreto con las críticas tras el Mundial 2026?
La medida fue anunciada pocos días después de que varias celebridades internacionales realizaran declaraciones críticas sobre Argentina tras la final del Mundial 2026, un episodio que el Gobierno calificó como parte de una supuesta campaña "anti-Argentina".