Parejas
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25 Nov 2021 01:09 PM

Hombres: razones por las que no suelen gemir cuando tienen relaciones

La ausencia de gemidos pueden estar relacionados con que la otra persona no está disfrutando del encuentro.
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Daniel Felipe
Mejía

Las relaciones sexuales se han convertido en un mundo de experiencias, conocimiento, fluidez y química. El placer, el deseo y la variedad hacen parte de un largo recorrido que ha tenido el ser humano con esta práctica, donde los beneficios son evidentes en el día a día. 

Para muchas personas es importante que las parejas demuestren cuánto disfrutan de los encuentros sexuales a través de expresiones, gestos, palabras y gemidos. Este último detalle es clave para incentivar, motivar y excitar al otro, causando toda clase de sensaciones en la mente. 

De acuerdo con lo que se cree socialmente, los gemidos son una muestra de la excitación que se tiene en el cuerpo, por lo que los silencios desconciertan en varios momentos. En ocasiones se relaciona estos sonidos con el placer del momento, dejando una puerta abierta a conclusiones negativas cuando no ocurre. 

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La Universidad de Leeds en Inglaterra presentó un estudio sobre este tema, plasmando que las mujeres son las que más gimen en el sexo, y no necesariamente por gusto, sino por excitar a su pareja. El 87% de las encuestadas aseguró que los gemidos en los encuentros no siempre están relacionados con el orgasmo o placer personal, sino con “un fortalecimiento de la autoestima del compañero”.

Esta investigación halló una lista de cinco razones puntuales por las que los hombres no suelen gemir durante los encuentros íntimos, aun cuando están viviendo el clímax. Pese a que en estos espacios se ha concentrado la idea de libertad y completa expresión, muchas personas se cohíben por el qué dirán.

Los resultados arrojaron que la primera razón que influye para no gemir va ligada a que les parece “poco masculino”, por lo que optan por hacer un sonido más seco y rudo. El segundo punto se une a la costumbre, ya que desde muy jóvenes se estimulan en silencio a través de la masturbación, evitando que alguien los escuche o descubra.

El tercer punto se centra en la concentración, ya que muchos hombres están fijando su mente y su cuerpo en el encuentro, conteniendo la respiración para evitar el descontrol de las sensaciones. El cuarto está ligado al porno y la influencia que ha tenido socialmente, puesto que se limita mucho este detalle en algunos de los actores.

Por último, se detalla la vergüenza, ya que les da pena que sus parejas los escuchen expresando en su totalidad estos sonidos de placer. El reprimir estas expresiones también dificulta el desarrollo personal y sexual en futuros encuentros íntimos.

Lo cierto es que, según recoge el portal Sumédico, las mujeres disfrutan bastante escuchar a sus parejas disfrutando de este momento con ellas, buscando estimularlos hasta que la expresión esté en todo el sentido. Los silencios se pueden tornar incómodos y tal vez cortar la química de la situación.