La actriz Angelina Jolie puso en venta su mansión ubicada en Los Ángeles, California, por un valor cercano a los 29,85 millones de dólares, cifra que ronda los 30 millones. La propiedad se encuentra en el exclusivo sector de Los Feliz y destaca por su valor histórico, ya que parte de su terreno estuvo vinculada al actor y cineasta Charlie Chaplin.
La residencia está dentro de Laughlin Park, una zona privada de alto valor inmobiliario. El terreno tiene una extensión aproximada de 8.000 metros cuadrados y la construcción principal supera los 1.000 metros cuadrados. La casa cuenta con seis dormitorios, diez baños completos y varias estructuras adicionales dentro del complejo.
El inmueble fue anunciado por la firma Sotheby’s International Realty, que destacó su ubicación estratégica y su conexión con la historia del cine en Hollywood. Desde la propiedad se observan las colinas de Hollywood y el Observatorio Griffith.
La casa fue construida en 1913 por el arquitecto B. Cooper Corbett, quien desarrolló varias residencias de alto perfil en la época. Tres años después, en 1916, fue adquirida por el productor y director Cecil B. DeMille, una de las figuras más importantes del cine clásico.
DeMille realizó ampliaciones y transformaciones en la propiedad, consolidándola como una residencia de referencia en Hollywood. En 1920 incorporó una vivienda contigua que habría pertenecido a Charlie Chaplin, integrando ambas estructuras mediante un corredor interno.
La familia DeMille mantuvo la propiedad hasta finales de la década de 1980, lo que permitió conservar su estructura original y su valor histórico dentro del mercado inmobiliario de Los Ángeles.
Angelina Jolie compró la mansión en 2017 por 24,5 millones de dólares, luego de su divorcio con el actor Brad Pitt. La vivienda fue utilizada como residencia principal junto a sus seis hijos, en un periodo marcado por cambios familiares y procesos legales.
Historia y características de la mansión de Angelina Jolie en Los Ángeles
La mansión de Angelina Jolie en Los Ángeles se caracteriza por su combinación de arquitectura histórica y remodelaciones modernas. Antes de su compra, la propiedad fue sometida a una renovación de aproximadamente seis años, que incluyó actualización de interiores, jardines y áreas estructurales sin alterar su diseño original.
El complejo incluye piscina, gimnasio privado, casa de té y un estudio independiente para invitados. Este espacio cuenta con sala de estar, chimenea y acceso propio, lo que permite mayor independencia dentro de la propiedad.
Los jardines ocupan una parte importante del terreno y están integrados con las edificaciones, manteniendo la distribución original del lote. La ubicación permite vistas directas a puntos emblemáticos de Hollywood.
La propiedad también ha sido destacada por su evolución en el mercado inmobiliario. En 1916 fue adquirida por menos de 28.000 dólares. Décadas después, en 1990, alcanzó un valor de 1,5 millones de dólares antes de pasar a nuevos propietarios.
La compra de Jolie en 2017 marcó una nueva etapa para el inmueble, que volvió a ser una residencia de alto perfil en el mercado de lujo de Los Ángeles.
La decisión de venta coincide con el momento en que los hijos de la actriz se acercan a la mayoría de edad. En entrevistas previas, Jolie ha señalado que su permanencia en Los Ángeles estaba relacionada con su proceso de divorcio y la crianza de sus hijos.
La propiedad vuelve así al mercado inmobiliario como una de las residencias con mayor valor histórico en Hollywood, asociada a figuras como Charlie Chaplin, Cecil B. DeMille y a la propia trayectoria de Angelina Jolie.