Pedro Mairal presentó en la Feria del Libro de Bogotá su novela Los nuevos (Planeta), una historia sobre jóvenes que abandonan el entorno familiar y enfrentan un mundo marcado por la incertidumbre, la violencia y la desigualdad. Durante una entrevista con La FM, el escritor argentino habló sobre los cambios en su escritura, el estado de la literatura latinoamericana y las tensiones sociales que atraviesan sus libros.
¿Qué representa Los nuevos en un contexto de incertidumbre y violencia?
Mairal explicó que la novela aparece en “una época donde estamos con mucha incertidumbre”, atravesada por “la violencia y la agresividad y el maltrato”. Según dijo, el libro busca advertir sobre “una fragilidad” de la gente joven cuando comienza a relacionarse con el exterior. El autor señaló que los personajes salen por primera vez de la casa familiar y “empiezan a topar con cosas que no conocen”. También afirmó que la novela concluye con una idea de protección: “Hay que cuidarlos”.
El escritor comparó esta obra con Una noche con Sabrina Love, publicada cuando tenía 28 años. Indicó que ambos libros retratan personajes de edades similares, aunque ahora escribe “desde los 55” y con “una mirada más de padre”. Señaló que en las dos novelas aparecen etapas de transición entre la adolescencia y la adultez, pero reconoció que el paso del tiempo modificó su perspectiva narrativa y su manera de abordar la juventud.
Mairal sostuvo que los personajes de Los nuevos atraviesan ambientes hostiles tanto fuera como dentro de sus hogares. “Escapan de esas burbujas” familiares, explicó, y se enfrentan a “un mundo más real, aunque sea áspero y hostil”. Añadió que en ese tránsito los jóvenes descubren trabajos que no les gustan, duermen en lugares desconocidos y aprenden a distinguir aliados de posibles amenazas dentro de un entorno marcado por la fragilidad social.
¿Cómo describe Pedro Mairal la literatura argentina actual?
Consultado sobre el presente de la literatura argentina, el autor afirmó que observa “dos cosas muy fuertes”. La primera es la aparición de nuevas voces femeninas con universos narrativos propios. La segunda es el desplazamiento del centro literario desde Buenos Aires hacia otras regiones del país. Según dijo, comenzaron a aparecer “otros paisajes” y escenarios marcados por “todas las violencias” y la desigualdad.
Mairal también habló sobre el impacto de los cambios sociales y políticos en la escritura. Recordó que la crisis de 2001 fue central en su novela El año del desierto y sostuvo que desde entonces existe “una sensación de bastante desasosiego social”. Aseguró que en la literatura permanece una “violencia tapada” y una percepción latente sobre la relación entre el Estado y el individuo. “Sigue estando ahí”, concluyó el escritor argentino.
Sobre la generación de escritores latinoamericanos con la que fue incluido años atrás, Mairal prefirió evitar conclusiones definitivas. Dijo que todavía es “muy pronto” para establecer una mirada generacional común, aunque destacó la existencia de “voces individuales muy fuertes” y una “gran libertad creativa” entre autores de distintos países de la literatura latinoamericana contemporánea.